A pesar de todo, no perdí mi tiemp… De tanto hablarle de ti al cielo le terminé cambiando el nombre a l… le pedí tu fragancia al viento, te di poder sobre todos mis miedos
Vivo escribiendo letras a veces inútilmente, pero saber que me lees hace que quiera escribir lo que guardo en el corazón.
Yo quisiera que vieras en mí más que una amistad, más que una tragedia, porque sé
Conectaron sus universos sin decirse nada porque no era necesario, porque no eran capaces de hacerlo. Conversaron sin hablar,
Tus ojos merecen versos pero yo no soy poeta y me cuesta demasiado definirlos con letras, escribirlos con tinta,
Tengo la extraña habilidad de equivocarme en lo simple, de enamorarme de los errores, de tropezarme todos los días con la misma piedra de ayer.
Llueve a cántaros pero no puedo escampar ni usar un paraguas para el aguacero de mi corazón.
A veces la veo mirando a la esquina y dice que hay alguien llorando al otro lado de la pared.
Si supiera lo que sientes o supiera lo que escribes, si conociera quien es aquella por quien tú vives podría escuchar canciones
A ti, que sin pretender cambiarme transformaste mi vida y me amaste aun cuando ni siquiera yo misma podía soportarme.
Me quedé esperándote no sé cuántas noches, mientras tu reías pasando las lunas. Te esperé sentada
No me gustaría dedicarte poemas, ni siquiera unas pocas líneas, ni canciones o dibujos, ni frases de amor ni de odio. Es más, ni siquiera quiero
Eres el punto y coma que le faltaba a mi vida para que todo compilara.
Ahora no vive solo deja que pasen los días, que el dolor la consuma —porque no puede detenerlo—. Cada día se muere
Me gustaría verte sonreír una vez más, escuchar tu risa, mirarte a los ojos, otra vez.