Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Alfredo Jiménez G.
8aEs posible que estos sean los versos alejandrinos más leídos, más memorizados y más reimpresos en tarjetas de amor de toda la historia de la lengua española. Y los escribió un joven menor de veinte años en el segundo libro que publicó en su vida. Ser un extraordinario Poeta precoz no le abrió al instante las puertas de la fama al joven Pablo Neruda. Ya había escrito un magnífico primer libro, "Crepusculario" y una obra maestra, "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", obra a la que pertenece el célebre "Poema XV", pero aún debía picar muchas piedras y dedicarse a diversos oficios, desde la docencia hasta la diplomacia para poder sobrevivir. Aunque sólo sería cuestión de tiempo para que el Respetable Público se diera cuenta que estaba ante uno de los Poetas más importantes de América Latina y del mundo. Pasaría un plazo un poco más dilatado para que los académicos, un tanto escépticos y puristas, lo admitieran también. Desde la aparición de su primer libro, un grupo reducido de lectores ya repetían de memoria las líneas de su poema titulado "Farewell". Por cierto que esto alguna vez lo salvó de una pelea de cantina, cuando su bárbaro contrincante lo reconoció "¡¿Es usted Pablo Nerura?!" Le agradeció efusivo y mientras se lo llevaban los policías recitaba llorando: "Desde el fondo de ti y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira..." El joven Bardo aún le deparaba más sorpresas a la humanidad, un buen porcentaje de ella ha repetido conmovida "Me gustas cuando callas porque estás como ausente..." Con los años Pablo Neruda agudizaría aún más la punta de su pluma y había de escribir poemas sobre asuntos de mayor trascendencia que el amor, tales como la alcachofa y la historia de América.
Rafael Gordon Gonzalez
5aGenial
Michelle Vazquez
4aque hermoso poema yo debique un poema a mi padre ojala alguien de quie lo vea y me diga si esta bien
Lindesly Meraz
3a"Me gusta cuando callas...". Ser poeta, no te exime de ser misógina y racista, como es el caso del afamado Neruda. Visiones contemporáneas y conscientes, ya lo han censurado por dedicar un par de poemas a una violación sexual explicita, y otros versos donde condensa su infinito machismo.
Velsandy Estrada
3aMe gusta mucho este poema, su pasión desbordada en el cierre me deja emocionado.