Los versos del capitán
#Chilenos #PremioNobel #SigloXX #LosVersosDelCapitán
La calle se llenó de tomates, mediodía, verano, la luz
Antes de mí no tengo celos. Ven con un hombre a la espalda, ven con cien hombres en tu cabelle…
Ha quedado un olor entre los cañav… una mezcla de sangre y cuerpo, un… pétalo nauseabundo. Entre los cocoteros las tumbas est… de huesos demolidos, de estertores…
Cumpliendo con mi oficio piedra con piedra, pluma a pluma, pasa el invierno y deja sitios abandonados, habitaciones muertas:
Trajo el amor su cola de dolores, su largo rayo estático de espinas y cerramos los ojos porque nada, porque ninguna herida nos separe. No es culpa de tus ojos este llant…
Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas e… Collar, cascabel ebrio
Es la mañana llena de tempestad en el corazón del verano. Como pañuelos blancos de adiós via… el viento las sacude con sus viaje… Innumerable corazón del viento
Pobres poetas a quienes la vida y… persiguieron con la misma tenacida… y luego son cubiertos por impasibl… entregados al rito y al diente fun… Ellos —oscuros como piedrecitas—ah…
Con mi razón apenas, con mis dedos… con lentas aguas lentas inundadas, caigo al imperio de los nomeolvide… a una tenaz atmósfera de luto, a una olvidada sala decaída,
La mariposa volotea y arde—con el sol—; a veces. Mancha volante y llamarada, ahora se queda parada sobre una hoja que la mece.
No lo había mirado y nuestros paso… sonaban juntos. Nunca escuché su voz y mi voz iba llenando el mundo. Y hubo un día de sol y mi alegría
Madrid, sola y solemne. Julio te sorprendió con tu alegría… Clara era tu calle, claros eran tu… Un hipo negro, una ola de sotanas rabiosas
Cuando a regiones, cuando a sacrif… manchas moradas como lluvias caen, el vino abre las puertas con asomb… y en el refugio de los meses vuela su cuerpo de empapadas alas rojas.
Saudade—¿Qué será?... yo no sé...… en unos diccionarios empolvados y… y en otros libros que no me han da… de esta dulce palabra de perfiles… Dicen que azules son las montañas…
He ido marcando con cruces de fueg… el atlas blanco de tu cuerpo. Mi boca era una araña que cruzaba… En ti, detrás de ti, temerosa, sed… Historias que contarte a la orilla…