La noche anunciaba la muerte,
Tan cruel y silenciosa
Se deslizaba bajo mis sabanas,
Tan seductora y descarada
Se anunciaba sin el velo nocturno
Exponiendo mi sueño me tomaba con arrebato
Me envolvía en sus brazos
Mientras un beso sellaba nuestro trato
Que hermosa y cálida bienvenida
Me brindaba al flote del océano.