(F. Galaz, 2024)
Amor,
Hoy le escribo melancólicamente a tu ausencia. Hoy me despido también de tu fantasma, ese que por tanto tiempo, me mantuvo en vela por las noches.
Hoy me libero de ti y de tu recuerdo, de todo lo que una vez representaste en mi vida. Me despido de ti desde el amor, por mi misma.
Hoy dejo ir la idealización que un día tuve de ti, la misma que no me permitió entender, que tú también eras un ser humano cometiendo errores y aprendiendo a amar.
Te doy gracias por el amor que un día me tuviste, que al final de todo, me permitió mientras duró, experimentar el éxtasis del primero amor; puro e inocente.
Te perdono por herirme una y otra vez, aun cuando sabias que lo hacías, te perdono por todo ese dolor que un día ocasionaron tus palabras y acciones, y me perdono a mi por permitírtelo.
No podría explicarte amor, lo mucho que me ha costado amarme y perdonarme, no podría explicarte lo mucho que me tomo llegar aquí, a esta versión de mi que se enfrenta a sus sueños y los abraza con la mayor de las delicadezas, como si me dieran una nube en las manos y sintiera miedo de dejarla ir.
Así de importante es para mi esta nueva etapa y esta nueva versión de mi.
Quisiera contártelo todo querido Hugo, quisiera poder decirte las grandes aventuras que coleccioné durante este tiempo, todo lo que me tomó reconstruir mi vida desde cero, y llegar a lograr tantos propósitos que parecían imposibles.
Estarías orgulloso de mi, eso lo sé bien.
Quiero contártelo todo, pero ahora entiendo, que ya no somos los de ayer, y que nunca más encontrare esa versión en ti, así como tu tampoco encontraras nunca más esa versión en mi de la que un día dijiste estar enamorado.
Me despido de ti con una sonrisa en la cara y con paz, sabiendo que ahora soy libre de tu amor, y que he vuelto a pertenecerme una vez más.
Espero la vida te sonría tanto como lo hace conmigo, que el amor toque a tu puerta de mil maneras, y que te ayude a sanar todo lo que aun no has podido sanar. Espero que seas muy feliz, y espero no saber más de ti, la herida aun duele un poco cuando la tocas.
Con todo el amor que me queda por ti,
Adiós General Kenobi.