#Nicaragüenses
Mi amor está con las alas abiertas… —Costas, aguas y espumas. Mi amor brilla como las aguas sobr… El mar es redondo. El mar es pequeño.
En estas tardes tu perfil no tiene… pues no hay un límite en tu gesto… tu sonrisa pero de repente está en tu boca y… y cuando se va nunca se puede deci…
Para hacer un día tan lleno de raí… bastó un árbol. Para empaparlo en miel dorada y em… bastó una abeja. Vengo acumulando piedras por si ac…
Cerrando estoy mi cuerpo con las c… en las cuatro ventanas que tu cuer… Estoy quedando solo con mis cuatro… el tuyo, el mío, el del aire, el d… Voy bajando tranquilo por mis cuat…
Es preciso que levantes el brazo d… porque quiero llevar de ti un recu… Quiero saber que dejo sembrada en… tu mano. Tu mano que al viento crezca recor…
Este gozo de alcoba, tan de lino,… este palpitar de almohadas bajo la… este nuevo llegar hasta el corazón… y luego saber que el pie, la mano,… pecho, busca, dice, escribe, grita…
Pobre india doblada por el ataque todo su cuerpo flaco ha quedado qu… todo su cuerpo sufrido está pequeñ… todo su cuerpo tronchado es un paj… Su corazón —¡ah corazón despierto!…
Estás desnuda aún, gran flor de su… animal que agita las aguas del alm… emoción hecha piedra. Tu realidad vacía pide socorro en… llora su altura esquiva, resbala s…
Qué actitud, qué gallarda pose ori… ante la proximidad de este poema? Te lo pregunto a ti, oh hábil dise… sonrisas!, la única que puede ofrecerme en un plan de…
Cuando lleguéis a viejos, respetar… si es que llegáis a viejos, si es que entonces quedó alguna pi… Vuestros hijos amarán al viejo cob… al hierro fiel.
Bien pueden decir que es tarde, que pronto será de noche. Que llamen a Pedro, y a Juan, para encender las luces. Que llamen también a mis hijos
Oh loca y dulce pájara comedora de… devuélveme el vino verde de tu plu… derrámalo en el aire emborrachado… agítalo en mi alma con tu pico des… Que la diosa que surte los campos…
En junio comienza tu estación espi… hablando de asuntos adecuados a tu… leyendo lindas aventuras de amor y… Algo hay detrás de ti, cuando tú misma pretendes custodiar la es…
Los hombres viejos, muy viejos, es… junto a sus cabras, junto a sus pe… Los hombres viejos están sentados… que siempre va despacio. Ante ellos el aire detiene su marc…
Nuestro viento furioso grita a tra… sordos bramidos bajan del cielo in… nuestro viento furioso cae de lo a… El golpe de su cuerpo sacude las r… árboles salen del suelo los escara…