A José F. Montesinos
#Andaluces #Asesinados #Españoles #Gays #Generación27 #Granadinos #GuerraCivilEspañola #SigloXX #Canciones (1921-1924)
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes. El tren y la mujer que llena el cielo. Tu soledad esquiva en los hoteles y tu máscara pura de otro signo. Es la niñez del mar y tu silencio
#1930 #PoetaEnNuevaYork
Coches cerrados llegaban a las orillas de juncos donde las ondas alisan romano torso desnudo. Coches que el Guadalquivir
#RomanceroGitano
El campo de olivos se abre y se cierra como un abanico. Sobre el olivar
#PoemaDelCanteJondo
Rosa futura y vena contenida, amatista de ayer y brisa de ahora mismo, ¡quiero olvidarlas! Hombre y pez en sus medios, bajo cosas f… esperando en el alga o en la silla su no…
#1924 #LorcaCanciones
Noche arriba los dos con luna llena, yo me puse a llorar y tú reías. Tu desdén era un dios, las quejas mías momentos y palomas en cadena. Noche abajo los dos. Cristal de pena,
#Sonetos #SonetosDelAmorOscuro
¡Alto pinar! Cuatro palomas por el aire van. Cuatro palomas vuelan y tornan. Llevan heridas
#1924 #Canciones
Cristo moreno pasa de lirio de Judea a clavel de España. ¡Miradlo por dónde viene!
Una rosa en el alto jardín que tú deseas… Una rueda en la pura sintaxis del acero. Desnuda la montaña de niebla impresionis… Los grises oteando sus balaustradas últi… Los pintores modernos en sus blancos est…
#Odas
Las alegres fiebres huyeron a las maroma… y el judío empujó la verja con el pudor… de la lechuga. Los niños de Cristo dormían, y el agua era una paloma,
Mi sombra va silenciosa por el agua de la acecia. Por mi sombra están las ranas privadas de las estrellas. La sombra manda a mi cuerpo
Odian la sombra del pájaro sobre el pleamar de la blanca mejilla y el conflicto de luz y viento en el salón de la nieve fría. Odian la flecha sin cuerpo,
Las manos de mi cariño te están bordando una capa con agremán de alhelíes y con esclavina de agua. Cuando fuiste novio mío,
#PoemasSueltos
Para ver que todo se ha ido, para ver los huecos y los vestidos, ¡dame tu guante de luna, tu otro guante perdido en la hierba, amor mío!
En la casa blanca, muere la perdición de los hombres. Cien jacas caracolean. Sus jinetes están muertos. Bajo las estremecidas
¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero! ¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta! que la sombra me enturbia la garganta y otra vez y mil la luz de enero. Entre lo que me quieres y te quiero,