Si quieres que un capullo cambie, mejor ve a Lourdes a pedir un mila… porque ni el tiempo ni el amor hacen de piedra un ramo de flores. El dilema de la mujer no es amor,
En el corazón del mundo donde la tierra canta, los ríos llevan sueños y el viento, esperanzas. Caminan hombres sencillos
En el paño nocturno, un hálito azu… Cual un lamento etéreo que vela la… Suspiro tenue y dulce, su aura se… Susurro que acaricia el mundo que… Sus ondas se derraman sobre el sue…
Anhelaba el eco callado de labios que en fuego latían, un roce que al alma encendía en un mundo de sueños creado. En la noche, la sombra y el cielo,
De la luz, de fulgor que nos despi… vamos por los senderos de la vida, donde el gozo, la risa compartida, se tornan en penumbra siempre inci… Luz que en nuestra mirada se conci…
Mira las estrellas, colgadas del c… cintas de luz que tiemblan en la a… como huellas de alguna travesura que el tiempo dibujó sin desconsue… Cada chispa revela un viejo anhelo…
La patria despierta en un alba her… sus calles quebradas, su gente en… la historia tatuada en piedra y sa… gritando verdades que el miedo hiz… Las manos callosas que siembran la…
Tu boca guarda el verano, un jugo dulce que embriaga, como la piel de una pera madura que al morderla el alma desarma. El calor de tus labios evoca
Oh, Machu Picchu, imponente, Tesoro de historia ancestral, En los Andes, tu semblante Surge, enigmático y colosal. Tu misterio, un canto profundo,
Se puebla la selva sombría, con ecos de un lúgubre tiempo, donde tiembla una niña sombría, del lobo y la Caperuza Roja, del… Su sombra se cierne sobre el sende…
1. Todos los días me asomo, a la puerta del destino, las estrellas me susurran, y en el cielo trazo un camino. 2. Todos los días despierto,
Fruta, dádiva generosa de la tierr… Manjar que el árbol ofrece al pere… Tú eres la recompensa que se encie… En el ciclo vital, eterno y divino… Fruta, redondeada y bella, piel se…
Serena e imponente, la garza se al… Deslizándose en un baile sin fin, Sus largas patas, cual refinadas l… Recorren las aguas con gracia sin… Sus alas extendidas, cual velas al…
En el silencio de la noche estéril… donde las sombras susurran recuerd… se yergue un vacío, profundo y feb… de una vida ignota, de sueños eter… El eco de pasos jamás dados,
A veces, en la penumbra de la noch… Siente el cuello constreñido, Por manos de bronce atarazado, Que lo oprimen con fuerza inaudita… El peso de esas manos lo agobia,