Hoy se despiden de mí los soldados
que con gran orgullo se dejan ver
por las empinadas laderas de su vida
cubiertos de ropajes blancos y puros
debajo de estos su patria y su voz
retumban los espacios vacios sin amor,
Parten de aquí hasta la siempre guerrilla
dura y eterna que es rescatar el alma,
Llegar al final de la luz que ilumina su día
y saber que han hecho todo por ella,
Sin embargo tendrán en su memoria
la viva imagen de aquel ángel que partió,
Noches en que el sueño los acosaba,
Horas por las que se le veía al sol brillar
y ellos seguían en la vocación de leer
comprender y saber que hacer al herido,
Siempre acompañados por la luna
compañera de noches difíciles y agotadoras
El día de mañana el sueño que tanto les falto,
Las horas de su libertad que invirtieron
darán como fruto una mañana verde y clara
repleta de esperanza en cada rostro que lucha
por un por venir tranquilo y en completa paz,
A ellos que me dieron este pedazo de biblia
les ofrezco lo mejor que tengo en mi ser
una sincera fe por que mejoren todo lo podrido,
Nunca dejen de lado el amor por ayudar
ese detalle tan pequeño que admiro de ustedes.