#Españoles #Generación27 #PremioCervantes #SigloXX (1921) Poemas Poemillas ciudad de la puros
¡Ceja, testuz fatal! ¡Cómo te siento, furibundo, embestir contra mis sienes! Ciega bestia en acoso, ¿por qué vienes Contra el dique a romper de tu aposento? ¿Qué frenesí te acucia? Ese lamento
#Soneto
¡Primavera feroz! Va mi ternura por las más hondas venas derramada, fresco hontanar, y furia desvelada, que a extenuante pasmo se apresura. ¡Oh qué acezar, qué hervir, oh, qué prem…
¡Oh, blancura! ¿Quién puso en nuestras… de frenéticas bestias abismales este claror de luces siderales estas nieves, con sueño enardecidas? ¡Oh dulces bestezuelas perseguidas!
Mañana lenta, cielo azul, campo verde, tierra vinariega. Y tú, mañana, que me llevas.
Todos los días rezo esta oración al levantarme: Oh Dios, no me atormentes más. Dime qué significan
Estoy vivo y toco. Toco, toco, toco. Y no, no estoy loco. Hombre, toca, toca lo que te provoca:
Lucía es rubia y pálida. Sus quietas pupilas de princesa vagamente miran hacia el ocaso, y en su frente se muere una ilusión. Las violetas de sus grandes ojeras melancólicas
Madrid es una ciudad de más de un millón… A veces en la noche yo me revuelvo y me… y paso largas horas oyendo gemir al hura… Y paso largas horas gimiendo como el hur… Y paso largas horas preguntándole a Dio…
Si vais por la carretera del arrabal, ap… El dedo de mi Dios me ha señalado: odre… y una ramera de solicitaciones mi alma, no una ramera fastuosa de las que hacen… sobre el cabezo del valle, en el palacet…
¿De qué sima te yergues, sombra negra? ¿Qué buscas? Los oteros, como lagartos verdes, se asoman a los va… que se hunden entre nieblas en la infanc…
Manos, interjecciones en el día, punzón de la palabra, roedoras del cadáver del viento, exploradoras de su mansión de alada geometría. Manos palpantes, que en la sombra fría,
¿Adónde va esa mujer, arrastrándose por la acera, ahora que ya es casi de noche, con la alcuza en la mano? Acercaos: no nos ve.
Tú le diste esa ardiente simetría de los labios, con brasa de tu hondura, y en dos enormes cauces de negrura, simas de infinitud, luz de tu día; esos bultos de nieve, que bullía
Pozo de alto bullir –escalofríos y hervores de tus fuentes azuladas–, que, en pulular de estrellas enjambradas… riegas a Dios sus lóbregos baldíos: Aún hay más noche en los veneros míos,
Hombre es amor. Hombre es un haz, un ce… donde se anuda el mundo. Si Hombre fall… otra vez el vacío y la batalla del primer caos y el Dios que grita «¡E… Hombre es amor, y Dios habita dentro