Tenías miedo de mi carne mortal y en ella buscabas el alma inmortal. Para encontrarla, a palabras duras, me abrías grandes heridas. Entonces te inclinabas sobre ellas y aspirabas, terrible, el olor de mi sangre.
#Argentinos #Mujeres #SigloXX #Suicidio
Dientes de Flores, Cofia de Rocío... Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú, nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de musgos escardados.
Tristes calles derechas, agrisadas e igu… por donde asoma, a veces, un pedazo de c… sus fachadas oscuras y el asfalto del su… me apagaron los tibios sueños primaveral… Cuánto vagué por ellas, distraída, empap…
#alejandrino #Soneto
Tengo el presentimiento que he de vivir… Esta cabeza mía se parece al crisol, purifica y consume, pero sin una queja, sin asomo de horror. Para acabarme quiero que una tarde sin n…
Mi corazón es como un dios sin lengua, mudo se está a la espera del milagro, he amado mucho, todo amor fue magro, que todo amor lo conocí con mengua. He amado hasta llorar, hasta morirme.
Andas por esos mundos como yo; no me dig… Que no existes, existes, nos hemos de en… No nos conoceremos, disfrazados y torpes… Por los anchos caminos echaremos a andar… No nos conoceremos, distantes uno de otr…
Redoble en verde de tambor los sapos y altos los candelabros mortecinos de los cardos me escoltan con el agua que un sol esmerilado carga al hombro. El sol me dobla en una larga torre
Sábado fue y capricho el beso dado, capricho de varón, audaz y fino, mas fue dulce el capricho masculino a este mi corazón, lobezno alado. No es que crea, no creo; si inclinado
Vamos hacia los árboles... el sueño Se hará en nosotros por virtud celeste. Vamos hacia los árboles; la noche Nos será blanda, la tristeza leve. Vamos hacia los árboles, el alma
Un día estaré muerta, blanca como la nie… dulce como los sueños en la tarde que ll… Un día estaré muerta, fría como la piedr… quieta como el olvido, triste como la hi… Un día habré logrado el sueño vespertino…
Hoy me mira la luna blanca y desmesurada. Es la misma de anoche, la misma de mañana. Pero es otra, que nunca
Tú me quieres alba, Me quieres de espumas, Me quieres de nácar. Que sea azucena Sobre todas, casta.
No tienes tú la culpa si en tus manos mi amor se deshojó como una rosa: Vendrá la primavera y habrá flores... El tronco seco dará nuevas hojas. Las lágrimas vertidas se harán perlas
Pudiera ser que todo lo que en verso he… no fuera más que aquello que nunca pudo… no fuera más que algo vedado y reprimido de familia en familia, de mujer en mujer… Dicen que en los solares de mi gente, me…
Tú me dijiste: no lloró mi padre; tú me dijiste: no lloró mi abuelo; no han llorado los hombres de mi raza, eran de acero. Así diciendo te brotó una lágrima
AMOR Baja del cielo la endiablada punta Con que carne mortal hieres y engañas. Untada viene de divinas mañas y cielo y tierra su veneno junta.