Haiku 16
Abril /12/2016
Las hojas secas se pierden junto al viento; ¡Adiós otoño! Y pleno de aire gélido llega el cálido invierno.
Grabo el instante, es el reto a seguir, y... llegas tú.
Los dos jamás podrán brillar unidos. El sol no sabe que para que haya luna, debe irse con la noche.
¡Dios! me arrepiento, a ellos pido perdón, Tú, ¿me ayudaste? Fui tan frágil, tan débil sobre todo, tan sola.
Entre las ramas, rosas blancas al viento. Luego, ¡el cielo!
Abro mis ojos, miro el amanecer. Siento el aroma de la mañana y digo: ¡desperté!, soy feliz.
¿Amor de madre? va en una dirección. ¡Hacia adelante!
La carne muere, envejece y nos duele como los años. El alma, siempre viva, nos impide morir.
¡Abrázame! y calla. No hables, solo...
Hermosa palabra, llena de esos matices que irradian vida. Es cuando el mar y el cielo se funden en un beso.
¿Qué es ese velo que oculta tantos… ¿Esa prenda llena de misterios que… ¿Es un manto sensual y transparent… formas, colores, rizos, canas, tristezas o alegrías?
¿Habéis pensado alguna vez que cuando nacemos somos ricos? La riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo, que es, el que en definitiva,
Te dije adiós un día, (ya no recue… Te veía elegante, altivo, vistiend… encantaba caminar de tu mano sinti… privilegio por tenerte. Pensaba, en mi pueril inocencia, q…
Siento tu risa como ese eco distante que se aleja en la frialdad de cada invierno. Y tu voz...
¡Brotes de amor! en esa rosa blanca, sobre mi pecho.