Haiku 50
Domingo Junio /02/2019
En el silencio, mi oído siempre alerta, siente al fin... ¡paz!
Vuela como las golondrinas, vístete de mariposa, envuélvete en la brisa y ven a mí. Déjame ver tu
Suave cadencia, tibio frescor que abraza. ¡Así es mi mar! Siempre sueño con él, siempre... me pierdo en él.
Cuando hablamos con el corazón, la voz acaricia el silencio...
El rayo abruma y al cesar la tormenta, ¡lloran los sauces!
Cuando yo sea niebla, polvo, o simplemente “nada”
¿Qué es preferible? ¿Soñar despiertos o soñar dormidos… Los sueños, dormidos o despiertos, no son más que... ¡Un hilo vivo de agua, detrás de u…
¡Pobre Arlequín! lloran tus ojos… aunque en tu rostro exista la sonr… sólo es tuyo el lamento de la bris… que con amor y gran ternura vistes… ¡Tú, mi Arlequín! que escasamente…
Siento tu risa como ese eco distante que se aleja en la frialdad de cada invierno. Y tu voz...
Esa codicia... hace que cualquier reto sea pequeño.
El pajarillo, entona su tristeza. ¡Desde la jaula!
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
El miedo late, golpea por doquier, escuece y arde. Irrita los sentidos, desvanece la vida.
Se hace tarde, muy tarde... y el viento sacude los laureles. Entre humos y sombras regresa la n… La casa duerme, y yo, desvelada, descanso mi frente en la barandill…
Añoro, la guitarra el silencio y tú... Quimera