Covid 19
Abril 7/2020
Ya sin aliento y al final del camino, ¡lluvia de abril!
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
Me siento pegada a esta tierra est… que ya no da sus frutos y mucho menos el perdón. Para mí, el hoy es incierto y el mañana
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.
Bajo la luna, las gotas de rocío, ¿turban mi sueño?
Dime hermana... ¿A dónde has ido? ¿Al cielo, a las nubes, a las estrellas?
Acompañando al viento, la hoja seca se aleja en calma.
Si perdonamos, liberamos el alma y nuestro ser. Pero sólo, si lo hacemos de verdad.
Gracias te doy por estar presente en el día a día. Tu amistad sincera es regocijo y aliento.
En soledad el eco del silencio anida en mí.
El silencio habla y también ensordece cual vulgar ruido. Podemos escucharlo si aprendemos a oír.
¡Qué no te mientan...! ¡Qué no todo son rosas! Tampoco espinas.
En su alma simple, cuanta veracidad encierra un Haiku.
Con un suspiro, libero tantas cosas, tantas, ¡que floto!
La carne muere, envejece y nos duele como los años. El alma, siempre viva, nos impide morir.