10/13/2017
Amanecer en un día nublado; nos hace verlo, como el sutil frescor que nos regala el cielo.
Entre las ramas, rosas blancas al viento. Luego, ¡el cielo!
El miedo late, golpea por doquier, escuece y arde. Irrita los sentidos, desvanece la vida.
Hay cosas malas que mucho desconciertan. Mas, lo peor, solo es inevitable cuando ya ha sucedido.
El silencio habla y también ensordece cual vulgar ruido. Podemos escucharlo si aprendemos a oír.
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
¡En el silencio! siento el cálido arrullo de las palomas.
Amiga mía, desde la bella Atenas, siempre "cercana" Os envío estos versos y os digo: ¡mil gracias!
Fresca y ligera te refugias del sol y del mal viento. Con tu belleza húmeda, esparces la pureza.
Acompañando al viento, la hoja seca se aleja en calma.
Se llamaba Marcela, y su vida sie… envuelta en un halo de misterios q… diferente a los demás.Todos sabíam… guardaba un gran secreto, de esos… del tiempo y de los años, le hacía…
Canta el Jilguero en su vuelo ondulado. Son sus gorjeos tan dulces y animados que deleitan la vida.
¡Abrázame! y calla. No hables, solo...
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
Cuando el instante, la casualidad o el amor se acoplan; entonces, viviremos, entonces, ¡Naceremos!