Arco y chelo en su fricción, resuenan tras la madera, curva sed de perfección, curva y hiel de sus anhelos. Sobre las rizadas cuerdas
Adiós, mi viejo amigo, ahora que te has ido vida nace en un pardal. No es una coincidencia, que de todas aparezca
Ojalá, León, seas campo alegre mayor; en la ciudad opaca, equidistante, no eres puente de amor. Ojalá, León, seas
¿Qué he de decirte, mariposa, cuando apenas puedes volar? Esta triste red empaña tus alitas de cristal. ¿Qué he de decirte, mariposa,
Es una lista de infinitos, los que una vez te prometí; palabras envueltas en mitos de lluvia ausente en mi partir. En olimpos de cigüeñas,
Ya no siento la hipócrita necesida… ya no tengo motivos para regurgita… Quiero callar, aunque no deba. Debí armarme en el desarme, palabras quedan que yo sepa.
Irina, si mis ojos sueñan, Irina a mis sentidos frena. Risueña su risiña quema Y calma la ira de mis venas Irina, con su piel de cobre
Si casi algo tuvimos recuérdame siempre en la espora vo… Si casi algo obtuvimos Fue de las flores su fruto versáti… Quizá pétalos fuimos
Cinco gatos en una bolsa, cinco en la losa, cinco en la fosa. En el agua cinco, sin el aire cinco.
Este fermentado se ha adaptado a todas mis papilas gustativas; Media es la cerveza degustada, media, mi memoria olvidadiza. Embriágame la amargura de su lima,
Cualquiera sea la herida en ti la besaré. Tu dolo desharé con mis lágrimas vertidas. Cualquiera sea, cualquiera,
El recuerdo de una botella, de calma tibia en alcohol, se arroja entre las querellas. Cicatriz labrada en familia, por niñas llorando a un cabrón
Amor por reconocer, éxtasis de anciano Apolo, quien reclama por antojo su entero desvanecer. Acallaste a sus amores.
Fría y rosa la gula infante, y sabrosa, en la savia rebosante de su fresa lujuriosa. Ese pie de fresa esconde
Enjuáguese en miel, suave ambrosía, néctar en sed, vela encendida. Aúllan al sol