Perla de magma
Que a mis espaldas queda
Caliente, quemante, presencia inquieta
que mis pasos acompaña en el bosque umbrío.
¿Era presencia?, ¿Era recuerdo? ¿Era?
Mi caminar presuroso no espera respuesta
Mis pasos acelerados, en el atardecer oscuro
no anhelan una respuesta
Ese ser etéreo, revoloteante, susurros del follaje
Que promete descanso y placeres...
No le hagas caso.
Ve rápido, presuroso, por esta senda estrecha
La noche acecha, cae oscura, manto verdegris, por todos lados
Si al menos terminara este mar de árboles y setos amenazadores
Si se vislumbrara en el horizonte un cielo limpio,
aunque oscuro y frío fuera...