Todo pasó tan breve y repentino
pasó repentino en un momento,
me hablo y todo se tornó bonito
hasta sentí quedarme sin aliento.
Tan solo el corazón latía tan rápido
ante la realidad del encuentro,
y, repetía su nombre aquel latido...
Casi me delata desde adentro.
Pero hasta ayer, fuiste solo mía,
mientras la conversación duro,
pensar que le gustaba lo asumía.
Hasta mi nombre me preguntó,
y de aquella hermosa anatomía,
mi corazón su nombre apuntó.