Miguel Peñafiel

LA PARÁBOLA DEL ESPEJO ROTO

Parábola

 
 
Había una vez un joven llamado Amir, que vivía en un pueblo donde todos usaban espejos para verse cada mañana. Un día, el espejo de Amir cayó y se rompió en pedazos.
 
Molesto, fue al mercado a comprar otro, pero el anciano vendedor le dijo:
 
—No necesitas un espejo nuevo, solo junta los pedazos y obsérvate en ellos.
 
Amir obedeció y, al hacerlo, notó que su reflejo estaba fragmentado. Algunas partes mostraban su rostro claro, otras lo distorsionaban.
 
—Así es el alma—dijo el anciano—. Creemos conocernos, pero solo vemos pedazos. Si no unimos nuestras partes con paciencia y reflexión, nunca veremos quiénes somos realmente.
 
Desde ese día, Amir dejó de buscar su reflejo en los espejos y empezó a encontrarse en sus acciones y pensamientos.
 
Moraleja: El autoconocimiento no viene de una imagen perfecta, sino de aceptar nuestras partes rotas y unirlas con sabiduría.

Reserva derechos de autor.

Other works by Miguel Peñafiel...



Top