(1608)
#Andaluces #Españoles #SigloXVI #SigloXVII #Letrillas #Romances (44) XLIV
El Conde mi señor se va a Napoles… Con el gran Duque. Príncipes, a… De acémilas de haya no me fío, Fanales sean sus ojos o faroles. Los más carirredondos girasoles
Jura Pisuerga a fe de caballero Que de vergüenza corre colorado Sólo en ver que de Esgueva acompa… Ha de entrar a besar la mano a Du… Es sucio Esgueva para compañero
El líquido cristal que hoy de esta… admiras, caminante, el mismo es de Helicona; si pudieres, perdona al paso un solo instante:
¡Oh, de alto valor, de virtud rara Sacro esplendor, en toda edad luci… Cuya fama los términos de Oriente Ecos los hace de su trompa clara! Vuestro cayado pastoral, hoy vara,
Ícaro de bayeta, si de pino Cíclope no, tamaño como el rollo, ¿Volar quieres con alas a lo pollo… Estando en cuatro pies a lo pollin… ¿Qué Dédalo te induce peregrino
Mariposa, no sólo no cobarde, Mas temeraria, fatalmente ciega, Lo que la llama al Fénix aun le n… Quiere obstinada que a sus alas gu… Pues en su daño arrepentida tarde,
Tú (cuyo ilustre, entre una y otra… De la Imperial Ciudad, patrio edi… Al Tajo mira en su húmido ejercic… Pintar los campos y dorar la arena… Descuelga de aquel lauro enhorabue…
La dulce boca que a gustar convida Un humor entre perlas distilado, Y a no invidiar aquel licor sagrad… Que a Júpiter ministra el garzón… Amantes, no toquéis, si queréis vi…
¡Mal haya el que en señores idolat… y en Madrid desperdicia sus dinero… si ha de hacer al salir una mohatr… Arroyos de mi huerta lisonjeros (¿lisonjeros?: mal dije, que sois…
Sacra planta de Alcides, cuya ram… Fue toldo de la yerba, fértil soto Que al tiempo mil libreas le habéi… De frescas hojas, de menuda grama: Sed hoy testigos destas que derram…
Al tramontar del Sol, la ninfa mí… De flores despojando el verde llan… Cuantas troncaba la hermosa mano, Tantas el blanco pie crecer hacía. Ondeábale el viento que corría
—¿De dónde bueno, Juan, con pedor… —Señora tía, de Cagalarache. —Sobrino, ¿y cuántos fuistes a Al… —Treinta soldados en tres mil gale… —¿Tanta gente?—Tomámoslo de veras
Prisión del nácar era articulado De mi firmeza un émulo luciente, Un dïamante, ingenïosamente En oro también él aprisionado. Clori, pues, que a su dedo apremïa…
Las que a otros negó piedras Orie… Émulas brutas del mayor lucero, Te las expone en plomo su venero, Si ya al metal no atadas más lucie… Cuanto en tu camarín pincel valien…
A los campos de Lepe, a las arena… Del abreviado mar en una ría, Extranjero pastor llegué sin guía, Con pocas vacas y con muchas penas… Muro real, orlado de cadenas,