08/13/2018
Fueron tus manos, incansables y férreas parando el tiempo. La Odisea de Ulises tu consuelo final.
¡Mi padre amado! te recuerdo y te extraño con gran nostalgia. En tu última mirada, no pude estar contigo.
En su alma simple, cuanta veracidad encierra un Haiku.
¡Brotes de amor! en esa rosa blanca, sobre mi pecho.
... Pero, me encanta oír cuando me llaman mamá, me enorgullece ver bailar a mi nieta, jugar con mis pequeñas y escucharlas decir “abuela”. Disfruto paseando a mi perro y anhelo en la p...
Partiste en la madrugada de una extraña noche de verano, sin embargo, ese calor agobiante llegaba a mí colmado de frío, un frío de incertidumbre que me hacía temblar mientras te miraba....
Amanecer en un día nublado; nos hace verlo, como el sutil frescor que nos regala el cielo.
¡Cuanta hermosura! río, árbol, viento, flor. Lluvia de abril.
Olor a lluvia, soledad aparente. ¡Cantan las aves!
Me siento pegada a esta tierra est… que ya no da sus frutos y mucho menos el perdón. Para mí, el hoy es incierto y el mañana
Es como el tiempo, que plasmado en la piel, ¡se paraliza!
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
No soy perfecta, la perfección no es vida. Es obsesión, y eso, ya es un defecto. ¡Errar para vivir!