11/08/2016
Las cuatro décadas de tan hermosa niña, suman otoños.
¿Habéis pensado alguna vez que cuando nacemos somos ricos? La riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo, que es, el que en definitiva,
Frío en La Habana al sentirse la brisa del malecón.
Un pensamiento sólido es poderoso si es coherente. Puede cambiar la historia y hasta nuestro destino.
Entre las ramas, rosas blancas al viento. Luego, ¡el cielo!
Esas niñas mías que tanto amé. Esa entrega incondicional y transparente,
Vuela como las golondrinas, vístete de mariposa, envuélvete en la brisa y ven a mí. Déjame ver tu
El trueno ruge. Y allá en la oscuridad, aúlla el lobo.
Se hace tarde, muy tarde... y el viento sacude los laureles. Entre humos y sombras regresa la n… La casa duerme, y yo, desvelada, descanso mi frente en la barandill…
En aquella capilla medieval había un viejo sótano y ella, (una chica joven llena de curiosidad), no dudó en bajar la fría escalera hasta adentrarse en esa estancia lúgubre con olor a si...
En soledad el eco del silencio anida en mí.
¡Pasan los días! Lentos, implacables con esa letanía que se convierte
¡Abrázame! y calla. No hables, solo...
Hermosa palabra, llena de esos matices que irradian vida. Es cuando el mar y el cielo se funden en un beso.
... Pero, me encanta oír cuando me llaman mamá, me enorgullece ver bailar a mi nieta, jugar con mis pequeñas y escucharlas decir “abuela”. Disfruto paseando a mi perro y anhelo en la p...