Me quitaste hasta las ganas de leer,
De perderme en las silabas
De deleitarme en los versos,
De derretirme en los sonetos,
De refugiarme en las palabras,
De podrirme en los sinónimos.
Que raro eh.
Has dejado sólo antónimos en este poema,
Soles eclipsados, cielos estrellados.
Me dejaste como a rosa sin pétalos,
como a cabra sin cabritos,
como a poeta sin poemas.