#Mexicanos #Modernismo #SigloXX (1919) Zozobra
Me arrancaré, mujer, el imposible amor de melancólica plegaria, y aunque se quede el alma solitaria huirá la fe de mi pasión risible. Iré muy lejos de tu vista grata
Tú que prendiste ayer los aurorales fulgores del amor en mi ventana; tú, bella infiel, adoración lejana, madona de eucologios y misales; tú, que ostentas reflejos siderales
#Soneto
Jerezanas, paisanas, institutrices de mi corazón, buenas mujeres y buenas cristianas... Os retrató la señora que dijo: «Cuando busque mi hijo
Si vieras, amiga, qué espacio transcurre mi lenta existenc… la marcha inmutable del tiempo fatiga mi añeja dolencia; mis torvos fastidios apenas mitiga
PROEMIO Yo que sólo canté de la exquisita partitura del íntimo decoro, alzo hoy la voz a la mitad del foro a la manera del tenor que imita
¡Oh pobres almas nuestras que perdieron el nido y que van arrastradas en la falsa corriente del olvido! Y pensar que extraviamos
Me enluto por ti, Mireya, y te rezo esta epopeya. Mis entrañables provincianas mías: no sospeché alabar vuestro suicidio en las facinerosas tropelías.
Hoy que la indiferencia del siglo me des… sé que ayer tuve dones celestes de conti… y con los ejercicios de Ignacio de Loyo… el corazón sangraba como al dardo divino… Feliz era mi alma sin que estuviese sola…
#alejandrino #Soneto
Oh novia imposible, tan casta y hermosa, tan pura y tan buen… que tarde por tarde en la muda ventana me esperas y envejeces ansiando que pronto
Entré a la vasta veleidad del piélago con humos de pirata... Y me sentía ya un poco delfín y veía la plata de los flancos de la última sirena,
Y pensar que extraviamos la senda milagrosa en que se hubiera abierto nuestra ilusión, como perenne rosa... Y pensar que pudimos
He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra de mi Estado, que es un cielo cruel y una tierra colorada. Una frialdad unánime
Me impongo la costosa penitencia de no mirarte en días y días, porque mis… cuando por fin te miren, se aneguen en t… como si naufragasen en un golfo de púrpu… de melodía y de vehemencia.
Omnicromía de la tarde amena... el alma, a la sordina, y la luz, peregrina, y la ventura, plena, y la Vida, una hada
Éramos aturdidos mozalbetes: blanco listón al codo, ayes agónicos, rimas atolondradas y juguetes. Sin la virtud frenética de Orfeo, fiados en la campánula y el cirio,