Night in Saint-Cloud, by Edvard Munch
a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z Todos
Maria Luisa Arenzana Magaña Maria Luisa Arenzana Magaña

Primer Premio de Poesía «Esteban Manuel de Villegas» (2019) con la obra «Tengo caballos en el corazón» y Tercer Premio de Poesía en el Certamen Internacional «Grandes Simios» (2024) con el poema «Niebla y paz». Finalista en el III Certamen Poético Internacional «Pablo Alcalde Higueras» (2025) con la obra «¡Dejadme ser el sol!»; en el Certamen Nacional de Poesía «Manuel Campazas» (2025) con «El sombrero»; y en el Certamen Internacional Premio de Literatura «Tres de Febrero» (2025) con el poema «Vacíos». Su obra se sitúa en un espacio intermedio entre la contemplación, la denuncia y el asombro y propone una experiencia poética profundamente humana y desde lo local, alcanza lo universal sin perder su compromiso con lo invisible, lo marginado y lo auténticamente vivo y sensible. Su obra emerge como una propuesta de profundidad, compromiso y sensibilidad, que transita entre lo individual y lo universal, lo biológico y lo espiritual, lo tierno y lo filosófico. Su estilo conecta lo local con lo universal, desde una ética del cuidado hacia la vulnerabilidad, la naturaleza y lo invisible. * La sensibilidad es reivindicada como forma de sabiduría. * Los animales y lo natural como vehículo ético: La imagen del animal es persistente. En "Tengo caballos en el corazón", los caballos representan una fuerza contenida y una causa. En "Soy el perro que nadie vio", aparece la marginalidad emocional, lo frágil deviene en símbolo de lo esencial. * Cosmos y ciencia como dimensión espiritual: En "Espacio", la autora cita a Carl Sagan y medita sobre la insignificancia y el asombro cósmico, integrando ciencia y poesía en una misma estética de humildad: “Hacen lo grande pequeño y lo pequeño, inmenso.” --- First Prize in Poetry in the “Esteban Manuel de Villegas” Poetry Award (2019) for the work "I Have Horses in My Heart", and Third Prize in Poetry in the International “Great Apes” Literary Competition (2024) for the poem "Fog and Peace". Finalist in the 3rd International “Pablo Alcalde Higueras” Poetry Competition (2025) for the work "Let Me Be the Sun!"; in the National “Manuel Campazas” Poetry Competition (2025) for "The Hat"; and in the International “Tres de Febrero” Literature Prize Competition (2025) for the poem "Voids". Her work inhabits an intermediate space between contemplation, social critique, and wonder, offering a deeply human poetic experience that, while rooted in the local, reaches toward the universal without losing its commitment to the invisible, the marginalized, and all that is authentically alive and sensitive. Her poetry emerges as a body of work marked by depth, commitment, and sensitivity, moving between the individual and the universal, the biological and the spiritual, the tender and the philosophical. Her style connects the local with the universal through an ethic of care centered on vulnerability, nature, and the unseen. * Sensitivity is reclaimed as a form of wisdom. * Animals and the natural world as an ethical vehicle: Animal imagery is a recurring presence in her work. In "I Have Horses in My Heart", horses symbolize both restrained strength and a greater cause. In "I Am the Dog" No One Saw, emotional marginality emerges, and fragility becomes a symbol of what is essential. * Cosmos and science as a spiritual dimension: In "Space", the author references Carl Sagan and reflects on insignificance and cosmic wonder, weaving science and poetry into a shared aesthetic of humility: “They make the great seem small, and the small, immense.”

Luis Arrúa Luis Arrúa

Cantautor uruguayo de Tupambaé Cerro Largo, nació el 14 de setiembre de 1988 en Santa Clara de Olimar. Comenzó su interés por la música a los 16 años de edad; su abuelo le regalo una guitarra después de la continua insistencia de su padre, de querer que un hijo fuera músico de el nombrado instrumento. De pequeño, en la familia veía esa costumbre y gusto por la música y el canto; todos los géneros eran aceptados al correr de las distintas ocasiones del año. Después de haber participado en un certamen de la voz en su pueblo natal, le tomo el gusto y la dedicación al canto y la guitarra. El apoyo de personas que ya tenían el conocimiento, fue fundamental para el inicio de lo que perduraría en su vida. Al poco tiempo de afirmar sus paso, comenzó a escribir la idea de lo que podría ser una canción en letra y música. Con los años y tantas curiosidades obtuvo mejoras musicales y literarias. Así comiensan las presentaciones en sencillos evento y reuniones de amigos, donde podia sentir el agrado de la adrenalina y espontánea música autodidacta. Con el tiempo y la insistencias por comprender ese mágico mundo, lo lleva a transitar junto con su crecimiento por razones y oportunidades de la vida, en el trabajo y la formación de un ser. Formo varios grupos y duos del folclor de su país, funcionando con ritmos y fusiones de las fronteras y distintos sonidos latinoamericanos. Graba su primer álbum en el año 2014 el cual se titulo " Mi padre el alambrador " el cual llevaría el nombre de la canción principal y la que le diera mas satisfacciones. Se encuentra con su identidad y conformidad en el tercer trabajo titulado "Huella Arachana" desde ahí la comodidad y seguridad de la linea a seguir con sus mejoras fue clara. La composición de canciones y música le despertó el interés por la poesía literaria; después de conocer personas con gran gusto he interés por la misma. Sus fragmentos apuntan a las experiencias de la vida cotidiana, la historia y su vivencias. Nombrado en distintos premios y reconocimientos como cantautor dentro y fuera del país, llevo a tomar con mas dedicación y seriedad la composición musical y literaria. Luis Arrúa canta y escribe inspirado en la vida cotidiana y sus inquietudes, siempre tratando dejar un mensaje y hacer buena utilidad de la canción y poesía.

Ramón de Almagro Ramón de Almagro

História de Vida La amenaza de un atentado en el barrio de Once, cercano al almacén que atendía junto a su esposa, dio un vuelco inesperado en la vida de Ramón Valdez y lo convirtió en poeta casi por casualidad. Hoy, a raíz de ese incidente adverso, es famoso por las estrofas que se cuelan en los vagones de la línea D del subte, con las que invita a los usuarios a abandonar la rutina propia del viaje. Don Ramón y Doña Elsa fueron durante más de 20 años almaceneros, pero se vieron obligados a cerrar el comercio, que se encontraba próximo a la Sociedad Argentina Hebraica, cuando el temor a que se produjeran nuevas ofensivas contra la comunidad judía en la Argentina se afianzó en la zona y llevó a los vecinos a tomar decisiones drásticas, de esas de las que luego es difícil volver atrás. "De golpe y porrazo Hebraica cerró y dejaron de venir los socios que venían a comprarme al almacén. Pasaron casi cuatro años que aguanté sin cerrar, porque vivíamos de eso, pero hubo un momento en el que no quedó nada más por hacer. Junté cosa por cosa todo lo tenía y me fui a mi casa a los 62 años, sin saber cómo seguir", relató a la nación.com el "señor de los poemas", como lo suelen llamar algunos de los viajeros frecuentes del subte. Los primeros pasos de este almacenero devenido en poeta no fueron precisamente ordenados. Más bien constituyeron ensayos hasta transformarse en el ingreso principal de la familia, sin contar la módica jubilación que había obtenido por su trabajo en el local ubicado en Sarmiento y Pasteur. Tampoco respondieron a una pasión en particular. Simplemente, se orientaron hacia un único deseo: el de poder salir adelante en medio de la bronca, el enojo y la tristeza que lo atormentaban por esos días. Una oportunidad. Un aviso publicado en un diario, que leyó una de sus hijas, acercó a Don Ramón al oficio de escribir. Se trataba de una publicidad sobre la apertura de una escuela secundaria nocturna destinada a adultos. No lo dudó. Se inscribió ese mismo día en el Colegio Evangélico Villa Devoto y recibió media beca en el arancel para poder cursar. "Estábamos todos chochos. Mis compañeros porque yo era una persona mayor y yo porque tenía adonde ir. Más que nada buscaba contención", confesó. Una de sus principales mentoras en el mundo de la poesía fue justamente la profesora de lengua del instituto. Ella fue la encargada de animarlo a contar historias sencillas, de la vida cotidiana , "de esas que le llegan a la gente", inspirándose en poemas del uruguayo Mario Benedetti, de quien hoy se confiesa como un gran admirador. Las cosas empezaban a mejorar. En las aulas del colegio nació su atracción por la escritura y comenzó a gestarse también una nueva fuente de trabajo. "Sentía la necesidad de ganarme la vida. Era lo que siempre había hecho", aseguró. Sobre ruedas. Con un cuadernillo que agrupaba sus primeros siete poemas, decidió un domingo ir a probar suerte, en compañía de su familia, a Parque Centenario. "Empecé a repartirlos a orillas del lago. Se los daba a la gente para que los leyera y después pasaba a recogerlos. Ese domingo me gané 6 pesos, que en ese momento era un montón. Significaba el vino, el tomate y los fideos", recordó, mientras una sonrisa cargada de picardía y satisfacción aparecía en su cara. Pero la espera entre un fin de semana y el siguiente para la venta se hacía ardua y había que mantener la casa. Y fue ahí cuando se acordó de haber visto a un chico en el subte que vendía poemas: "Y pensé: ¿Por qué no?". Tímidamente Ramón describió: "Vivía en Corrientes y Medrano, pero me fui al subte que quedaba más lejos mi casa, el de Retiro, donde nadie me conocía. Cuando vi venir el primer subte, dije: «No, este viene muy vacío, me quedo un poquito más». Después pasó otro, pero tampoco subí porque venía muy lleno. Lo que pasaba en realidad es que tenía «chucho», una vergüenza terrible. Era muy difícil exponerse. Sentía que estaba mendigando. Pero después arranqué". Sus seguidores. Hoy, lejos de las góndolas o de la caja registradora del almacén, el poeta del subte disfruta de las muestras diarias de cariño que recibe de los usuarios del servicio, pero también de las que le envían los admiradores de su obra desde Colombia, México y España, para felicitarlo por su ejemplo de esfuerzo y dedicación a los casi 75 años. "Me generan la alegría más grande y me levantan el ánimo todos los días", indicó agradecido tras "haber encontrado su lugar en el mundo". Poema del Olvido Tú puedes olvidar y los recuerdos Se pegan a mi piel como un castigo. Tú puedes olvidar, yo sólo vivo Añorando el querer que se ha perdido. Tú puedes olvidar y en cada noche Mil vueltas yo me doy buscando olvido. Tú puedes olvidar. ¡Ay si pudiera! Olvidar como tú... sin un suspiro. Referencias http://sociedadedospoetasamigos.blogspot.com.es/2010/04/don-ramon-de-almagro-poeta-argentino.html

#Argentinos #SigloXX

Claudio de Alas Claudio de Alas

1886-1919 Claudio de Alas: la verdadera historia del último y único poeta maldito colombiano Por Francis Oliverio Recúpero “Aunque pueda parecer una paradoja (y las paradojas siempre son peligrosas), no por eso es menos cierto que la vida imita al arte mucho más de lo que el arte imita a la vida”—Oscar Wilde, “La decadencia de la mentira” Por esos pequeños milagros que la vida a veces nos regala, llegó a mis manos un libro llamado “El Cansancio de Claudio de Alas” Con suma atención me puse a leer sus poesías, y quedé subyugado, maravillado con este poeta colombiano que escribió, hace cien años, versos como éstos: “Con la santa impudicia de una estatua desnuda este Libro sonoro, doy al vértigo humano: fue sentido en la Muerte, el Pecado y la Duda y con sangre del alma, lo escribí con mi mano” ¿Quién fue Claudio de Alas? Juan José de Soiza Reilly, compilador testamentario de Jorge Escobar Uribe –tal era el nombre verdadero de de Alas- nos cuenta que el poeta nació a fines del siglo dieciocho en el seno de una familia de la élite colombiana; de adolescente se hizo revolucionario y luego de pelear en guerras civiles abandonó su patria, viviendo en Ecuador, Perú y Chile. Fue en este último país donde alcanzó la fama en los Juegos Florales que ganó Gabriela Mistral con los "Sonetos de la muerte" en 1914, donde obtuvo una mención con un "Salmo de amor" en castellano medieval. Pero él pensaba que “triunfar en Buenos Aires era la gloria más hermosa a que puede aspirar un poeta”, y vino. “No leáis este libro! –que es satánico y triste- ¡No leáis este Libro! Que el infierno en él zumba- No leáis este libro –que lloró lo que existe-“ Sin embargo, cuando el compilador conoció al poeta y éste le contó su deseo de triunfar en estas tierras, le advirtió: —Vea amigo, si usted quiere triunfar, váyase hoy mismo. Huya. Vuele. Aquí nadie triunfa. Aquí sobrevivimos. Nada más. No le hizo caso nuestro poeta y se dedicó al ejercicio del periodismo con discreto éxito. Un pintor inglés lo alojó en su casona de Bánfield “hasta que encuentres quien te pague mejor” Allí escribía, leía y traducía a su querido Oscar Wilde, y siempre lo acompañaba un viejo perro que vivía con el pintor. El 5 de marzo de 1918 de Alas se suicidó en la casa de su amigo. Nos cuenta su compilador: “Los 32 años de edad que tenía le pesaban como si hubiera vivido siempre en la opulencia…Atardecía…Encerróse en su habitación. Lloró sobre estos pobres papeles floridos de versos y escribió tres cartas” Una fue para su hermano, otra para el pintor que lo hospedaba y la última para un amigo a quien le cuenta ese “dolor enorme de sentirse solo ante la vida implacablemente hostil” Como cumpliendo un extraño pacto de amistad, primero mató al viejo perro que lo había adoptado. Y el segundo balazo fue para él mismo. En voz baja Qué garra de tristeza, la que a mi Ser tortura, Al verme cual un paria de todos olvidado… Sin unos dulces ojos que miren mi amargura, Ni besos que reanimen mi espíritu cansado. La noche me hace muecas como de sepultura, Cuando me rindo al duelo del hogar alquidado: Todo es allí egoísta y encierra la pavura De lo que no nos ama, ni que nos es amado. No encontrar unos brazos de mujer, que me ciñan, Ni una boca de fiebre, ni unas divinas ancas… No escuchar esas frases que arrullen o que riñan!... ¡Oh,Corazón, detente! Porque al latir arrancas Los hierros del suplicio, que anhelo te constriñan, Para que no solloces ante unas manos blancas. Cuando todos pensaban que se había matado por no triunfar en Buenos Aires, su amigo pintor echó luz sobre el final de de Alas: “¿Sabe usted por qué se mató Claudio?...porque sabía mucho….Se mató porque su cerebro había profundizado la vida y poseía tan hondos conocimientos psicológicos, que se aislaba de la multitud para no hacer notar su diferencia de estatura…Vivía con los libros. Como Oscar Wilde, Claudio no había nacido para las reglas. Había nacido para las excepciones…” Callada y sigilosamente me asesina La espantable seguridad De que yo seré un loco…! En el terror de mi espíritu camina Y la Sombra y la Muerte en mí convoco… La noche me da miedo…Su soledad Alza mil garras que me estrechan… Por qué me gusta de Alas * Porque vivió y murió como un auténtico poeta maldito * Porque le gustaba comer, beber y el sexo en una época en que pecado y placer parecían sinónimos ("lo que es interesante no es nunca correcto" * Porque escribió sobre temas escabrosos, desagradables cumpliendo la máxima baudeleriana de “no confundir las buenas costumbres con el arte” * Porque era moreno * Porque poca gente lo recuerda (ni siquiera Wikipedia) * Porque era colombiano * Porque el municipio de Lomas de Zamora (donde quedaba la casa del pintor) decidió homenajearlo poniendo su nombre a una calle oscura y peligrosa como él, detalle que hubiera sido genial de conocer los homenajeadores algo de la vida y la muerte del poeta, en lugar de dedicarle la única callejuela disponible... * Porque nosotros también hemos sentido ese “dolor enorme de sentirse solo ante la vida implacablemente hostil” * ¡Porque mezclaba el sexo y el amor con la religión!: Una historia terrible Sor Lyrio era una monja de lánguida mirada con formas pubescentes y una blancura astral: Sor Lyrio dirigía, piadosa y resignada, la "Sala de San Bruno" en un viejo hospital… Su blanca mano suave, era solicitada por todos los enfermos, para aliviar su mal... porque Sor Lyrio era, como una iluminada, que retrataba el cielo en su carita oval. Su historia, era una historia de todos ignorada: pero las malas lenguas corrian el rumor… de que estaba entre monjas por cuitas de amor. Sor Lyrio de esas cosas no dijo nunca nada; pero amorosa historia tenía Ella guardada, pues al oír los dichos, prendíase en rubor. II Y sucedió que un día -enfermo y macilento- a la “Sala San Bruno” un buen poeta entró: y era joven, tan dulce, lleno de sentimiento, que a la santa Sor Lyrio el alma cautivó... Después de algunos días tuvo el presentimiento de algo inmotivado, que la ruborizó; pero a pesar de todo, con cariñoso tiento, como a ningún enfermo, Sor Lyrio lo cuidó. Tan milagrosas fueron sus manos de alabastros; tanto su santa boca a Dios lo encomendó, que prodigiosamente el bardo mejoró. Pero las malas lenguas, que siempre buscan rastros, murmuran que Sor Lyrio, en una noche de astros, por su piedad vencida, con el poeta huyó... Anatema Las monjas desde entonces, refiere el pecado diciendo que el poeta era un endemoniado... ¡Embajador del Diablo! ¡Espíritu del mal! Y agregan que Sor Lyrio se encuentra condenada... ¡Pero en la faz de todas surge una llamarada si algún poeta enfermo penetra al hospital. * Porque algunas de sus pinturas parecen tangos brutales: Carne viva Es bella, es rubia, es turbadora, es alta: Bebe champagne y fuma cigarrillos; Y si del mórbido automóvil salta, La pantorrilla ostenta y sus anillos. Al hablar del amor, vibra y se exalta; Cual si esgrimiera lúbricos cuchillos; Y es su marido un hombre que resalta Entre los viejos castos y sencillos… Al casarse con él, era una llama, Que encendida con vicios solitarios, Hizo del goce turbulento drama… Y, hoy van unidos: como dos calvarios: Él un buey manso, que el placer no ama, Y ella, a su diestra, sin amor ni ovarios… * Porque Buenos Aires lo mató (conmigo no pudo, antes me refugié en Misiones) * Porque no sé si tiene una tumba visitable. * Por todo eso yo, Francis Oliverio Recúpero, el último poeta maldito y único argentino, he tenido el honor de presentarles a un grande verdadero y olvidado: Claudio de Alas. Referencias http://francisoliveriorecupero.blogspot.com.es/2009/12/claudio-de-alas-la-verdadera-historia.html

#Colombianos #SigloXIX #SigloXX #Suicidio

Bartolomé Leonardo de Argensola Bartolomé Leonardo de Argensola

Bartolomé Juan Leonardo de Argensola (Barbastro (Huesca), 26 de agosto de 1562 - Zaragoza, 4 de febrero de 1631) fue un poeta e historiador español del Siglo de Oro. Tras un primer aprendizaje en Barbastro, en 1574 fue a Huesca para cursar estudios de Filosofía y Jurisprudencia, y más tarde estudio Griego, Retórica e Historia Antigua en Zaragoza bajo la dirección de Andrés Scoto. Posteriormente, marcha a Salamanca, donde estudió Derecho Canónico y Teología entre 1581 y 1584. Durante este periodo tuvo ocasión de conocer a Fray Luis de León con quien compartía la afición por los clásicos. Sus primeras composiciones poéticas datan de esta época. Ese mismo año es ordenado sacerdote gracias a una dispensa papal, pues con veintidós años aún no estaba en edad canónica de recibir el ministerio. Entre 1584 y 1586 Bartolomé y su hermano Lupercio fueron protegidos de Fernando de Aragón y Gurrea, quinto duque de Villahermosa. Ejerció como rector parroquial de los estados del duque hasta la muerte de este en 1592, de donde le vino el apelativo de «rector de Villahermosa». En 1601 fue nombrado capellán de la emperatriz María de Austria y, a su muerte en 1603, recaló en Valladolid, adonde se trasladó la Corte, y de allí a Madrid, en 1609 y 1610, donde publicó la Conquista de las Islas Molucas, encargada por comisión del Conde de Lemos, presidente del Consejo de Indias. En estos años conoce a Cervantes y a Lope de Vega y hace esporádicos viajes a Zaragoza donde era fiscal de la Academia Imitatoria, el más conocido de los cenáculos literarios aragoneses del barroco. En 1613 acompaña en el séquito de literatos al Conde de Lemos en su partida a tomar posesión del Virreinato de Nápoles, donde participaría de las actividades de la Academia de los Ociosos. A la muerte de su hermano ese mismo año, solicitó el cargo que dejaba vacante como cronista de la Diputación del Reino de Aragón, siéndole concedido en 1615. Este mismo año obtuvo una canongía en la Catedral del Salvador de Zaragoza y en 1618 fue nombrado Cronista Mayor de la Corona de Aragón. Fue coetáneo de Miguel de Cervantes (quien le elogió en el «Canto de Calíope» de La Galatea), de Luis de Góngora y de Lope de Vega. En su obra poética, que tuvo difusión manuscrita hasta ser publicada junto con la de su hermano en 1634, destaca su clasicismo, que entronca con la poesía latina, sin seguir las corrientes conceptistas ni gongoristas de la época. También se opuso, junto con su hermano, a las novedades de la dramaturgia de Lope de Vega. Su modelo más imitado es Horacio, traducido impecablemente por los dos hermanos, de quien toman la dicción elegante y la claridad de pensamiento, transmitido por un verso fluido y depurado tras un paciente trabajo de lima y revisión. También admiraron a su coterráneo Marcial, de quien aprendieron el gusto por el epigrama y la sátira, pero siempre huyendo de lo vulgar, así como de la afectación gongorina y el latinismo crudo. Este estilo se refleja en la epístola de Bartolomé que comienza "Don Juan, ya se me ha puesto en el cerbelo”: Al discernir palabras, bien sería no entretejer las lóbregas y ajenas con las que España favorece y cría; porque si con astucia las ordenas en frase viva, sonarán trabadas mejor que las de Roma y las de Atenas. Con tal juntura, no te persüadas que por humildes te saldrán vulgares, ni, por muy escogidas, afectadas. Tenderá, pues, a un estilo diáfano, que no abusa de la metáfora audaz ni de la imagen rebuscada. De su obra poética destacan los sonetos "Por verte, Inés, ¿qué avaras celosías", "Firmio, en tu edad ningún peligro hay leve", "Dime, Padre común, pues eres justo" o el satírico "A una mujer que se afeitaba y estaba hermosa" (muy conocido, aunque su autoría está disputada entre los dos hermanos), y las epístolas morales, composiciones de corte clásico que se caracterizan por la gravedad de su tono y un predominio del espíritu reflexivo. Compuso también canciones, epigramas, sátiras, epístolas y tradujo salmos y odas de Horacio. Sus obras poéticas fueron recopiladas por su sobrino junto con las de Lupercio, y publicadas bajo el título: Rimas de Lupercio y del doctor Bartolomé Leonardo de Argensola en 1634. Como cronista diversificó su interés entre varios temas: prosiguió los Anales de la Corona de Aragón de Jerónimo Zurita, escribió Alteraciones populares de Zaragoza en 1591 (revueltas de las que fue testigo junto con su hermano Lupercio) y la Historia de las islas Malucas (1609), a raíz de la conquista de la isla de Ternate. Obras Poesía * Rimas de Lupercio y del doctor Bartolomé Leonardo de Argensola, Zaragoza, s. d., 1634. Se editó posteriormente en Madrid, en 1786, en 4º. * Octavas en alabanza de Orden de la Merced. * Sátira del Incógnito (manuscrito). Prosa * Discurso historial, s. d., 1590. Publicado en la Memoria dirigida a los Diputados del Reino de Aragón donde solicitaba la plaza de su Cronista. * Aforismos políticos. * Alteraciones populares de Zaragoza, año 1591 * Apología, Madrid, s. d., 1609. Escrita en defensa de un soneto suyo de que 1604 contra el arte de la esgrima. * Comentarios a una carta del rey Fernando el Católico. Escrita al Conde de Ribagorza, Virrey de Nápoles, en defensa de la Real jurisdicción. * Comentarios para la Historia de Aragón. Manuscrito. Abarca de los años 1625 a 1627. * Conquista de las islas Molucas Madrid, Alonso Martín, 1609. 409 págs. en folio. * Menipo litigante, Demócrito, Dédalo (c. 1585-1598). Tres diálogos más lucianescos que platónicos; el primero es sátira de jueces y abogados, el segundo contra diversos modos de locura de los hombres y el tercero aborda las Alteraciones de Aragón, el caso de Antonio Pérez, la legitimidad de la razón de estado y el desengaño, con alusiones al Somnium Scipionis. * Primera parte de los Anales de Aragon, que prosigue los del Secretario Gerónimo Zurita desde el año MDXVI del Nacimiento de Nuestro Redentor, Zaragoza, Juan de Lanaja, 1630, en folio. Comprenden desde 1516 hasta 1520. Se conservan también varias cartas, en latín y castellano, una de ellas dirigida a Juan Briz Martínez, abad del Monasterio de San Juan de la Peña con observaciones sobre un proyecto de Historia de Navarra. Referencias Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Bartolom%C3%A9_Leonardo_de_Argensola

#Españoles #SigloXVI #SigloXVII




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