#Mexicanos #PremioCervantes #PremioNobel #SigloXX
El joven Hassan, por casarse con una cristiana, se bautizó. El cura, como a un vikingo,
Shiva y Parvati: los adoramos no como a dioses, como a imágenes de la divinidad de los hombres.
Si el hombre es polvo esos que andan por el llano son hombres
¿De qué cielo caído, oh insólito, inmóvil solitario en la ola del tiempo? Eres la duración, el tiempo que madura
La limpidez (quizá valga la pena escribirlo sobre la limpieza de esta hoja) no es límpida:
Si tú eres la yegua de ámbar yo soy el camino de sangre Si tú eres la primer nevada yo soy el que enciende el brasero del al… Si tú eres la torre de la noche
A través de la noche urbana de piedra y… entra el campo a mi cuarto. Alarga brazos verdes con pulseras de páj… con pulseras de hojas. Lleva un río de la mano.
Se mece aérea se desliza entre ramas troncos postes revolotea perezosa
¿Quién canta en las orillas del papel? Inclinado, de pechos sobre el río de imágenes, me veo, lento y solo, de mí mismo alejarme: letras puras, constelación de signos, incisiones
Con un trozo de carbón con mi gis roto y mi lápiz rojo dibujar tu nombre el nombre de tu boca el signo de tus piernas
En el centro del mundo del cuerpo del espíritu la grieta el resplandor No En el remolino de las desapariciones
UNA casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio
El trueno anda por el llano el cielo esconde todos sus pájaros Sol desollado bajo su luz final las piedras son más piedra
Óyeme como quien oye llover, ni atenta ni distraída, pasos leves, llovizna, agua que es aire, aire que es tiempo, el día no acaba de irse,
El libro el vaso el verde obscuramente tallo el disco lecho de la bella durmiente la música