#Mexicanos #PremioCervantes #PremioNobel #SigloXX
Con un trozo de carbón con mi gis roto y mi lápiz rojo dibujar tu nombre el nombre de tu boca el signo de tus piernas
La noche de ojos de caballo que tiemblan… la noche de ojos de agua en el campo dor… está en tus ojos de caballo que tiembla, está en tus ojos de agua secreta. Ojos de agua de sombra,
Mixcoac fue mi pueblo: tres silabas noct… un antifaz de sombra sobre un rostro sol… Vino Nuestra Señora, la Tolvanera Madr… Vino y se lo comió. Yo andaba por el mu… Mi casa fueron mis palabras, mi tumba el…
Amanecemos piedras. Nada sino la luz. No hay nada sino la luz contra la luz. La tierra: palma de una mano de piedra.
CORRE y se demora en mi frente lenta y se despeña en mi sangre la hora pasa sin pasar y en mí se esculpe y desvanece Yo soy el pan para su hambre
La ciudad desvelada circula por mi sangr… Y el avión que traza un gemido en forma… que se derrumban en esquinas remotas, este árbol cargado de injurias que algui… en la plaza,
Todo comienza en un jardín, lo recuerdo, me recuerdo. Un jardín con niño, a tientas, me adentro. Pasillos, puertas que dan a un cuarto de hotel, a una interjección, a un páramo urbano. ...
Quedo distante de los sueños. Abandona mi frente su marea, avanzo entre las piedras calcinadas y vuelvo a dar al cuarto que me encierra… aguardan los zapatos, los lazos de famil…
Vuelve a la noche, racimo de horas sombrías; córtalo, come el fruto de tiniebla, saborea la ignorancia. Con orgullo de árbol
¿Quién canta en las orillas del papel? Inclinado, de pechos sobre el río de imágenes, me veo, lento y solo, de mí mismo alejarme: letras puras, constelación de signos, incisiones
Relámpagos o peces en la noche del mar y pájaros, relámpagos en la noche del bosque. Los huesos son relámpagos
Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra:
A las diez de la noche en el Café de In… salvo nosotros tres no había nadie Se oía afuera el paso húmedo del otoño pasos de ciego gigante
No es el viento no son los pasos sonámbulos del agua entre las casas petrificadas y los árbol… a lo largo de la noche rojiza Todo está quieto
Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante,
#Soneto