#Chilenos #PremioNobel #SigloXX
Tu casa suena como un tren a mediodía, zumban las avispas, cantan las cacerolas… la cascada enumera los hechos del rocío, tu risa desarrolla su trino de palmera. La luz azul del muro conversa con la pie…
Cuando el deseo de alegría con sus dient… escarba los azufres caídos durante mucho… y su red natural, sus cabellos sonando a mis habitaciones extinguidas con ronco… allí la rosa de alambre maldito
Casi fuera del cielo ancla entre dos mon… la mitad de la luna. Girante, errante noche, la cavadora de o… A ver cuántas estrellas trizadas en la c… Hace una cruz de luto entre mis cejas, h…
#1924 #VeintePoemasDeAmor
Si pudiera llorar de miedo en una casa s… si pudiera sacarme los ojos y comérmelos… lo haría por tu voz de naranjo enlutado y por tu poesía que sale dando gritos. Porque por ti pintan de azul los hospita…
Su cuerpo es una hostia fina, mínima y l… Tiene azules los ojos y las manos de nie… En el parque los árboles parecen congela… los pájaros en ellos se detienen cansado… Sus trenzas rubias tocan el agua dulceme…
#1923 #Crepusculario
Quítame el pan si quieres, quítame el aire, pero no me quites tu risa. No me quites la rosa, la lanza que desgranas,
#LosVersosDelCapitán
De tanto amor mi vida se tiñó de violeta y fui de rumbo en rumbo como las aves ci… hasta llegar a tu ventana, amiga mía: tú sentiste un rumor de corazón quebrado y allí de la tinieblas me levanté a tu p…
Antes de amarte, amor, nada era mío: vacilé por las calles y las cosas: nada contaba ni tenía nombre: el mundo era del aire que esperaba. Yo conocí salones cenicientos,
Levántate conmigo. Nadie quisiera como yo quedarse sobre la almohada en que tus párpados quieren cerrar el mundo para mí.
La mariposa volotea y arde—con el sol—; a veces. Mancha volante y llamarada, ahora se queda parada sobre una hoja que la mece.
El sabor de tu boca y el color de tu pie… piel, boca, fruta mía de estos días velo… dímelo, fueron sin cesar a tu lado por años y por viajes y por lunas y sole… y tierra y llanto y lluvia y alegría
#Oda
Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma. Es en ti la ilusión de cada día.
Corazón mío, reina del apio y de la arte… pequeña leoparda del hilo y la cebolla: me gusta ver brillar tu imperio diminuto… las armas de la cera, del vino, del acei… del ajo, de la tierra por tus manos abie…
Tal vez herido voy sin ir sangriento por uno de los rayos de tu vida y a media selva me detiene el agua: la lluvia que se cae con su cielo. Entonces toco el corazón llovido:
Hoy, este día fue una copa plena, hoy, este día fue la inmensa ola, hoy, fue toda la tierra. Hoy el mar tempestuoso nos levantó en un beso tan alto que temb…