LA ROSA ENTRE LAS ESPINAS
“Había una vez un hermoso jardín, conocido por sus flores vibrantes y su aroma dulce.
Pero un día, comenzaron a crecer malas hierbas: espinas de rencor, hojas de chisme y enredaderas de envidia.
Al principio, eran pequeñas, casi invisibles. Pero con el tiempo, las malas hierbas se hicieron más grandes, robando luz y nutrientes a las flores.
El jardín, una vez lleno de vida, se marchitó y perdió su brillo.
La moraleja es clara: los resentimientos, como malas hierbas, contaminan nuestro interior y marchitan la belleza de nuestras relaciones.”