Aquí estoy llorando a la puerta
en el dintel de tu habitación,
esperando buenas noticias
en esta angustia mía y desesperación.
Me dicen que todo salió bien,
en tal angustiosa operación,
mientras te oponías radicalmente
en tal dolorosa situación.
No imaginó que tal espantoso
pueda ser para darte la razón,
pero puedo expresarte cuanto te quiero
que estás dentro de mi corazón.
Que no sobreviviría si algo te pasará
que no me atrevo a imaginar,
atrás de los malos pensamientos
que me hicieron llorar.
Solo sé que desde el fondo mío
Jesús, me deja su palabra impresa,
me da su amor y me dice calma
y el dolor con alegría así se expresa.