#Cubanos #Habaneros #Modernismo #SigloXIX #1891 #VersosSencillos
Mirala! ¡Es negra! ¡Es torva! Su treme… Hambre la azuza. Son sus dientes hoces; Antro su fauce; secadores vientos Sus hálitos; su paso, ola que traga Huertos y selvas; sus manjares, hombres.
#1882 #VersosLibres
¡Cielo, mi amor!—en vano sobre el libro La vista fijo y la atención reclamo: Tu luz enciendo, con tus rayos vibro, ¡Y expulsado de ti, perdón te clamo! Si te merezco ¡oh padre! si te adoro
#FloresDelDestierro
Homagno sin ventura La hirsuta y retostada cabellera Con sus pálidas manos se mesaba. “Máscara soy, mentira soy, decía; Estas carnes y formas, estas barbas
Una copa con alas ¿quién la ha visto Antes que yo? Yo ayer la ví. Subía Con lenta majestad, como quien vierte Oleo sagrado; y a sus dilces bordes Mis regalados labios apretaba.
Mírame, madre, y por tu amor no llores: Si esclavo de mi edad y mis doctrinas Tu mártir corazón llené de espinas, Piensa que nacen entre espinas flores.
Cultivo una rosa blanca, En julio como en enero, Para el amigo sincero Que me da su mano franca. Y para el cruel que me arranca
#1891 #VersosSencillos
La montaña y la ardilla Tuvieron su querella: —«¡Váyase usted allá, presumidilla!» Dijo con furia aquélla; A lo que respondió la astuta ardilla:
#LaEdadDeOro
Vino el médico amarillo A darme su medicina, Con una mano cetrina Y la otra mano al bolsillo: ¡Yo tengo allá en un rincón
Como nacen las palmas en la arena Y la rosa en la orilla al mar salobre, Así de mi dolor mis versos surgen Convulsos, encendidos, perfumados. Tal en los mares sobre el agua verde,
Con un astro la tierra se ilumina; Con el perfume de una flor se llenan Los ámbitos inmensos. Como vaga, Misteriosa envoltura, una luz tenue Naturaleza encubre, y una imagen
Hala, hala ¡Da vueltas a la noria, arrastra el ala! Rosa que alegra el aire al sol que asoma De aires te deja ¡estúpida conseja! Y ven en la olla negra a echar tu aroma.
En un país muy extraño vivió hace mucho tiempo un campesino que tenía tres hijos: Pedro, Pablo y Juancito. Pedro era gordo y grande, de cara colorada, y de pocas entendederas; Pablo era...
En el alféizar calado De la ventana moruna, Pálido como la luna, Medita un enamorado. Pálida, en su canapé
¿Del tirano? Del tirano di todo, ¡di más!; y clava con furia de mano esclava sobre su oprobio al tirano. ¿Del error? Pues del error
El enemigo brutal Nos pone fuego a la casa: El sable la calle arrasa, A la luna tropical. Pocos salieron ilesos