#Andaluces #Españoles #Generación98 #Sevillanos #SigloXIX #SigloXX #SoledadesGaleriasYOtrosPoemas
Que el caminante es suma del camino, y en el jardín, junto del mar sereno, le acompaña el aroma montesino, ardor de seco henil en campo ameno; que de luenga jornada peregrino
#NuevasCanciones
La calva prematura brilla sobre la frente amplia y severa; bajo la piel pálida tersura se trasluce la fina calavera. Mentón agudo y pómulos marcados
#1912 #CamposDeCastilla
Arde en tus ojos un misterio, virgen esquiva y compañera. No sé si es odio o es amor la lumbre inagotable de tu aljaba negra. Conmigo irás mientras proyecte sombra
#SoledadesGaleriasYOtrosPoemas
Yo voy soñando caminos de la tarde. ¡Las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas!... ¿Adónde el camino irá?
Mi infancia son recuerdos de un patio de… y un huerto claro donde madura el limone… mi juventud, veinte años en tierra de Ca… mi historia, algunos casos que recordar… Ni un seductor Mañara ni un Bradomín he…
Tus versos me han llegado a este rincón… regio presente en arcas de rica taracea, que guardan, entre ramos de castellano e… narcisos de Citeres y lirios de Judea. En tu árbol viejo anida un canto adolesc…
right...En el intermedio de la primavera… Valcarce, dulce amigo, si tuviera la voz que tuve antaño, cantaría el intermedio de tu primavera —porque aprendiz he sido de ruiseñor un…
Siempre fugitiva y siempre cerca de mí, en negro manto mal cubierto el desdeñoso gesto de tu rostro pálido. No sé adónde vas, ni dónde
Yo, como Anacreonte, quiero cantar, reír y echar al viento las sabias amarguras y los graves consejos, y quiero, sobre todo, emborracharme,
¿Y ha de morir contigo el mundo mago donde guarda el recuerdo los hálitos más puros de la vida, la blanca sombra del amor primero, la voz que fue a tu corazón, la mano
Era mía noche del mes de mayo, azul y serena; sobro el agudo ciprés brillaba la luna llena, iluminando la fuente
Tuvo mi corazón, encrucijada de cien caminos, todos pasajeros, un gentío sin cita ni posada, como en andén ruidoso de viajeros. Hizo a los cuatro vientos su jornada,
Lejos de tu jardín quema la tarde inciensos de oro en purpurinas llamas, tras el bosque de cobre y de ceniza. En tu jardín hay dalias. ¡Malhaya tu jardín!... Hoy me parece
Este donquijotesco Don Miguel de Unamuno, fuerte vasco, lleva el arnés grotesco y el irrisorio casco del buen manchego. Don Miguel camina,
Tierra le dieron una tarde horrible del mes de julio, bajo el sol de fuego. A un paso de la abierta sepultura había rosas de podridos pétalos, entre geranios de áspera fragancia