#Mujeres #SigloXX #Uruguayos
Corazón de niña, corazón en canto: ensueño, esperanza, sonrisas y lla… Tan pronto es el alba, tan pronto… Resplandor y sombra, Lámpara que… perfumando el viento que pasa y se…
Se ha apagado el fuego. Queda sól… montón de cenizas, donde estuvo ondulando la llama. Ahí tienes, amigo, hecho porción q… de polvo liviano,
Magdalena: yo a veces envidio lo q… Me aburre esta existencia tan monó… Hoy daría ni¡alma por los mil espl… Y el vértigo de abismo de tus cien… Y después, el sayal gris de los pe…
Un prado de coral sobre las lises y en forrajes, praderas de metales… al este de la luz, los manantiales del viento, siempre en coro de apr… En la hincada raíz de los maíces,
Es un coco. Tiene cáscara oscura y el exterior… Mas, cuando la corteza se ha roto, la carne, casta y firme, parece ra… Cruzó el mar para mí. Un jadeante…
¡El agua misteriosa callada y sens… el agua de mis tiempos de la inter… en que eran los ríos una página vi… y un libro de poemas cada constela… Sobre su frío espejo balanceaba la…
Evocación tropical. Cielo añil. Cañaveral, chillón de urracas y loros. Río profundo, sol cobre, que deja flotando sobre
A dura sombra el día, a dura sombr… la noche lúcida de orquestada leng… El ruiseñor eterno no se asombra de su rumor, ni él su trino amengu… La tremenda amapola de las horas,
El áureo hexámetro o la cuaderna v… domar quisiera para hallar el cant… que abre en mi pecho el signo del… en la primera luz del nuevo día. ¿Cómo decir mi nardo de alegría,
Primavera En gracia de olor. Primavera En gracia de amor. Sueño desvelado,
Ancho zurrón, ni pan moreno lleva, ni espiga antigua, ni naranja nuev… El vacío me hiela, ese vacío de arenal, de riscal, de seco río. Y mi laurel ya lejos, y el lucero
En su alazán sin freno ni montura Regresa Octubre, el de la rosa pl… El de la vara fiel de la azucena Y un topacio de sol en la cintura. Regresa Octubre ardiente en la du…
Dulce equilibrio de amapola y vien… de sol y tierra en cautelosa tarde… La brasa de la luz apenas arde. La brisa es sólo eterno movimiento… El trueno de la sangre, sigiloso,
La materna sombrilla de los pinos entre las rojas flechas de febrero y mis hombros lucientes; ah, qué f… los pañuelos del aire del acero. El agua se ha llenado de espejitos…
Con menta y con llantén llega el… nuestro Otoño del Sur: verdes lim… gravidez del naranjo, Abril bisoño… últimas uvas dándose encontrones con las primeras, agrias mandarina…