#Andaluces #Españoles #PremioNobel #SigloXX #JRJCanción 1936
Todas las rosas son la misma rosa, amor, la única rosa. Y todo queda contenido en ella, breve imajen del mundo, ¡amor!, la única rosa.
#JRJCanción
Si tú vinieras, Platero, con los demás niños, a la miga, aprenderías el a, b, c, y escribirías palotes. Sabrías tanto como el burro de las Figuras de cera—el amigo de la Sirenita del Ma...
#Plateroyyo
Que nada me invada de fuera, que sólo me escuche yo dentro. Yo dios de mi pecho. (Yo todo: poniente y aurora;
La tarde será un sueño de colores... Tu fantástica risa de oro y plata derramará en la gracia de las flores su leve y cristalina catarata. Tu cuerpo, ya sin mis amantes huellas,
¿Mar desde el huerto, huerto desde el mar? ¿Ir con el que pasa cantando, oírlo desde lejos cantar?
Blanca siempre sobre el pinar siempre verde; rosa o azul, siendo blanca, en la aurora; de oro o malva en la tarde, siendo blanca; verde o celeste, siendo blanca, en la noche; la fuente ...
No sé si tú, Platero, sabrás ver una fotografía. Yo se las he enseñado a algunos hombres del campo y no veían nada en ella. Pues éste es Lord, Platero, el perrillo fox-terrier de que a ...
Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un d… vuelve, y silba su amor, embriagado, meciendo su inquietud en fresco de oro, nos abre, negro, con su rojo pico, carbón vivificado por su ascua,
#LaEstaciónTotal
Ante mí estás, sí. Mas me olvido de ti, pensando en ti.
¡Venid, siglos venideros, tened! Y ahora, huid, volad, que ya os volveré a cojer antes de vuestro final.
¡Qué confiada duermes ante mi vela, ausente de mi alma, en tu débil hermosura, y presente a mi cuerpo sin redes,
¿A que no sabes, Platero, a qué venían esos niños? A ver si yo los dejaba que te llevasen para pedir contigo la llave en los toros de esta tarde. Pero no te apures tú. Ya les he dicho q...
La niña chica era la gloria de Platero. En cuanto la veía venir hacia él, entre las lilas, con su vestidillo blanco y su sombrero de arroz, llamándolo dengosa:—¡Platero, Plateriiillo!—,...
Para la vendimia, estando yo una tarde g… Iba yo hacia la era, cuando él venia ya… —¡Sarito! Era Sarito, el criado de Rosalina, mi n… Los vendimiadores lo acechaban de reojo,…
Aún soñaba en las dulzuras de esta tarde… Estoy solo; mis amores están lejos; y mi alma que se muere de tristeza, de nostalgia y de recuerdos, se sumía fatigada