#Andaluces #Españoles #PremioNobel #SigloXX
Siempre, después, qué contento cuando me quedo conmigo. Lo que iba a ser mi minuto, es, corazón, mi infinito.
#JRJCanción
Siempre que volvíamos por la calle de San José, estaba el niño tonto a la puerta de su casa, sentado en su sillita, mirando el pasar de los otros. Era uno de esos pobres niños a quienes...
#Plateroyyo
¿Te cojí? Yo no sé si te cojí, pluma suavísima, o si cojí tu sombra.
Quisiera que mi vida se cayera en la muerte, como este chorro alto de agua bella en el agua tendida matinal; ondulado, brillante, sensual, alegre,
#LaMuerte
La muerte es el reposo, del día de la vida; para que despertemos descansados en el día total del infinito.
Por un camino de oro van los mirlos... ¿… Por un camino de oro van las rosas... ¿… Por un camino de oro voy... ¿Adónde, otoño? ¿Adónde, pájaros y flores?
Todos los días yo soy yo. Pero ¡qué pocos días soy yo! Todos los días el cielo vive en mis ojos. Mas ¿cuándo
Platero, acaso ella se iba—¿adónde?—en aquel tren negro y soleado que, por la vía alta, cortándose sobre los nubarrones blancos, huía hacia el Norte. Yo estaba abajo, contigo, en el tri...
Para la vendimia, estando yo una tarde g… Iba yo hacia la era, cuando él venia ya… —¡Sarito! Era Sarito, el criado de Rosalina, mi n… Los vendimiadores lo acechaban de reojo,…
Platero—le dije—, vamos a esperar las Carretas. Traen el rumor del lejano bosque de Doñana, el misterio del pinar de las Animas, la frescura de las Madres y de los dos Fresnos, el olor ...
Pajarillo cojido, de tu pecho dulce por el águila negra de la muerte, ¡cómo me miras con tu ojito triste! (negro plenor sangriento de luz débil). Desde debajo de la garra inmensa,
Andando, andando. Que quiero oír cada grano de la arena que voy pisando. Andando. Dejad atrás los caballos,
El chamariz en el chopo —¿Y qué más? El chopo en el cielo azul —¿Y qué más? —El cielo azul en el agua
No recuerdo... (Ya no viene el cavador que cavaba en el venero) No recuerdo... (Sobre la mina han caído
La niña chica era la gloria de Platero. En cuanto la veía venir hacia él, entre las lilas, con su vestidillo blanco y su sombrero de arroz, llamándolo dengosa:—¡Platero, Plateriiillo!—,...