Nicolás Guillén

Sigue...

Camina, caminante,
sigue;
camina y no te pares,
sigue.
 
Cuando pase por su casa
no le diga que me viste;
camina, caminante,
sigue.
 
Sigue, no te pares,
sigue;
no le mire si te llama,
sigue;
acuérdate que ella es mala,
sigue.
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Transeúnte, cuando camine por su calle no vuelva la mirada hacia su ventana; es mejor que pases de largo sin escuchar su canto de sirena, sin darle la menor oportunidad de que su encanto irresistible se apodere de tu voluntad. Mire que ella no es buena, tiene el poder de hacerte infeliz con su influjo seductor. Este es un aviso a tiempo para ti (o usted). Quedas (Queda) oportunamente advertido por alguien que no desea su infortunio (tu mal). Corre (Corra) la voz. Y por discreción no digas quién se lo dijo.

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