#Camagüeyanos #Cubanos #SigloXX #1947 #ElSonEntero
De tierras de Guatemala volando mi avión partía; lloraba con el motor, con la hélice decía: —¡Guatemala,
#LaPalomaDeVueloPopular
Quisiera hacer un verso que tuviera ritmo de Primavera; que fuera como una fina mariposa rara,
No sé. Lo ignoro. Desconozco todo el tiempo que anduve Sin encontrarla nuevamente. ¿Tal vez un siglo? Acaso. Acaso un poco menos: noventa y nueve año…
¡Ah, no penséis que su voz es un suspiro! Que tiene manos de sombra, y que es su mirada lenta gota lunar temblando de frío
La tarde abandonada gime deshecha en llu… Del cielo caen recuerdos y entran por la… Duros suspiros rotos, quimeras lastimada… Lentamente va viniendo tu cuerpo. Llegan tus manos en su órbita
La rueda dentada, con un diente roto, si empieza una vuelta se detiene a poco. Donde el diente falta (o mejor no falta, sino que está roto) la rueda se traba, el diente no encaja,
Toco a la puerta de un romance. —¿No anda por aquí Federico? Un papagayo me contesta: —Ha salido. Toco a una puerta de cristal.
El árbol que verdece a cada primavera, no es más feliz que yo, de nuevo verdiflor. Las amarillas hojas
Anoche discurrió por nuestras calles como en años anteriores la tradicional procesión de Viernes Santo. Camagüey, que es un pueblo esencialmente religioso, no puede sustraerse a estas p...
Eres alada, y vaporosa, y fina: hay algo en ti de ensueño o de quimera, como si el alma que te anima fuera la musa de Gutierre de Cetina. Tu piel es porcelana de la China;
Guardo de Paul Éluard una mirada pura, un rostro grave y aquella forma entre severa y suave de hablar. Con el albor del día fuimos en su busca
La flauta gemía su melancolía. La flauta decía: no hay pena tan grande cual la pena mía. La flauta gemía
La escena, en un salón familiar. La madre, blanca, y su hijo. Un niño negro, uno chino, uno judío, que están de visita. Todos de doce años más o menos. La madre, sentada, hace labor, mi...
#1947 #ElSonEterno
Vine en un barco negrero. Me trajeron. Caña y látigo el ingenio. Sol de hierro. Sudor como caramelo.
En los dientes, la mañana, y la noche en el pellejo. ¿Quién será, quién no será? —El negro. Con ser hembra y no ser bella,