#Chilenos #Mujeres #PremioNobel #SigloXX #1938 #Tala
A la azul llama del pino que acompaña mi destierro, busco esta noche tu rostro, palpo mi alma y no lo encuentro. ¿Cómo eras cuando sonreías?
#1922 #Desolación #Vida
Lago Llanquihue, agua india, antiguo resplandor terrestre, agua vieja y agua tierna, bebida de vieja gente, agua fija como el indio
El maíz del Anáhuac, el maíz de olas fieles, cuerpo de los mexitlis, a mi cuerpo se viene. En el viento me huye,
#1938 #Tala
Yo la encontré por mi destino, de pie a mitad de la pradera, gobernadora del que pase, del que le hable y que la vea. Y ella me dijo: “Sube al monte.
Yo me olvidé que se hizo ceniza tu pie ligero, y, como en los buenos tiempos, salí a encontrarte al sendero. Pasé valle, llano y río
Soy cual el surtidor abandonado que muerto sigue oyendo su rumor. En sus labios de piedra se ha quedado tal como en mis entrañas el fragor. Y creo que el destino no ha venido
Ciento veinte años tiene, ciento veinte, y está más arrugada que la Tierra. Tantas arrugas lleva que no lleva otra c… sino alforzas y alforzas como la pobre e… Tantas arrugas hace como la duna al vien…
¿Qué tendrán las piedras pardas y los pedriscos y el légamo que al más cascado lo llevan alácrito de ardimiento? Es como que el Valle hace
Padre: has de oír este decir que se me abre en los labios como flor..… Te llamaré Padre, porque
Del nicho helado en que los hombres te p… te bajaré a la tierra humilde y soleada. Que he de dormirme en ella los hombres n… y que hemos de soñar sobre la misma almo… Te acostaré en la tierra soleada con una
Ven, hermano, ven esta noche a rezar con tu hermana que no tiene hijo ni madre ni casta presente. Es amargo rezar oyendo el eco que un aire van y un muro devuelven.
Me toca en el relente; se sangra en los ocasos; me busca con el rayo de luna por los antros. Como a Tomás el Cristo,
Todavía, todavía esta queja doy al viento: los que siembran, los que riegan, los que hacen podas e injertos, los que cortan y cargan
Pecho, el de mi Cristo, más que los ocasos, más, ensangrentado: ¡desde que te he visto mi sangre he secado!
Bajé por espacio y aires y mas aires, descendiendo, sin llamado y con llamada por la fuerza del deseo, y a más que yo caminaba