Tala, 1938
#Chilenos #Mujeres #PremioNobel #SigloXX
Creo en mi corazón, ramo de aromas que mi Señor como una fronda agita, perfumando de amor toda la vida y haciéndola bendita. Creo en mi corazón, el que no pide
#1922 #Desolación #Vida
Cristo, el de las carnes en gajos abiert… Cristo, el de las venas vaciadas en ríos… estas pobres gentes del siglo están muer… de una laxitud, de un miedo, de un frío! A la cabecera de sus lechos eres,
El mar sus millares de olas mece, divino. Oyendo a los mares amantes, mezo a mi niño. El viento errabundo en la noche
Le he encontrado en el sendero. No turbó su ensueño el agua ni se abrieron más las rosas; abrió el asombro mi alma. ¡Y una pobre mujer tiene
El viento Norte viene levantándose, ladino, y aunque es más viejo que Abraham, así comienza de fino, y si no se apura el paso,
Yo sueño con un vaso humilde y simple ar… que guarde tus cenizas cerca de mis mira… y la pared del vaso te será mi mejilla, y quedarán mi alma y tu alma apaciguadas… No quiero espolvorearlas en vaso de oro…
Resbalando los pastales y entrando por los viñedos que el Diablo trenza y destrenza desde la cepa al sarmiento, dan al animal y al indio
El invierno rodará blanco, sobre mi triste corazón. Irritará la luz del día; me llegaré en toda canción. Fatigará la frente el gajo
Los huesos de los muertos hielo sutil saben espolvorear sobre las bocas de los que quisieron. ¡Y éstas no pueden nunca más besar! Los huesos de los muertos
Vuela un olor delicado y tímido y placentero, delgado como la brisa, íntimo como el aliento. Lo había olvidado andando
Algo se asoma y gestea y de vago pasa a cierto, un largo manchón de noche que nos manda llamamientos y forra el pie de los Andes
Suelo creer con Stefan George en un futuro préstamo de lengua a lengua latina. Por lo menos, en el de ciertas palabras, logro definitivo del genio de cada una de ellas, expresiones inco...
Una niña que es inválida dijo: —«¿Cómo danzo yo?» Le dijimos que pusiera a danzar su corazón... Luego dijo la quebrada:
En este nuevo día que me concedes ¡oh Señor! dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor. Dame Tú el don de la salud,
Cuando el tumulto se alejó, desapareció… —Yo recogí una rama para no rozarlo. —Yo la incliné para que me tocara. —¡Todos le miramos, con una sola y estre… —Cuando habló a los discípulos, yo el má…