#Chilenos #Mujeres #PremioNobel #SigloXX (1924) Canciones Ternura cuna de
A la cara de mi hijo que duerme, bajan arenas de las dunas, flor de la caña y la espuma que vuela
Fina, la medianoche. Oigo los nudos del rosal: la savia empuja subiendo a la rosa. Oigo las rayas quemadas del tigre
#1938 #Tala
Quedó sobre las hierbas el leñador cansado, dormido en el aroma del pino de su hachazo. Tienen sus pies majadas
Sol de los Incas, sol de los Mayas, maduro sol americano, sol en que mayas y quichés reconocieron y adoraron, y en el que viejos aimaraes
Día, día del encontrarnos, tiempo llamado Epifanía. Día tan fuerte que llegó color tuétano y ardentía, sin frenesí sobre los pulsos
En el medio del llano, un árbol seco su blasfemia alarga; un árbol blanco, roto y mordido de llagas, en el que el viento, vuelto
#1922 #Desolación #Vida
¡Dulce Señor, por un hermano pido, indefenso y hermoso: ¡por el nido! Florece en su plumilla el trino; ensaya en su almohadita el vuelo. ¡Y el canto dices que es divino
Dame señor la fuerza de las olas del mar…
La maestra era pura. “Los suaves hortel… decía, “de este predio, que es predio de… han de conservar puros los ojos y las ma… guardar claros sus óleos, para dar clara… La maestra era pobre. Su reino no es hu…
Este día ya no digas mas, que me la sigo viendo y se me van a quedar en los ojos veinte cerros. ¡Es la Patrona Blanca
Flor, flor de la raza mía, Sombra Inqui… ¡qué dulce y terrible tu evocación! El perfil de éxtasis, llama la silueta, las sienes de nardo, l’habla de canción. Cabellera luenga de cálido manto,
Bajé por espacio y aires y mas aires, descendiendo, sin llamado y con llamada por la fuerza del deseo, y a más que yo caminaba
No creo, no, en que he de perderme tras la muerte. ¿Para qué me habrías henchido tú, si había de ser vaciada y quedar como las cañas exprimida? ¿Para qué derramarías la luz cada mañana ...
Habla con dejo de sus mares bárbaros, con no sé qué algas y no sé qué arenas; reza oración a dios sin bulto y peso, envejecida como si muriera. Ese huerto nuestro que nos hizo extraño,
A la azul llama del pino que acompaña mi destierro, busco esta noche tu rostro, palpo mi alma y no lo encuentro. ¿Cómo eras cuando sonreías?