#Cubanos #SigloXX #SigloXXI
Descanso ante la antigua puerta oscura. Miro sus suaves bordes, su madera Que tan paciente guarda la certera Oscuridad que su interior procura. Rozo la aldaba en vano. Nadie viene.
Ignoro de mis días el destino. No hay tal cosa. Mi fin está previsto. Bajo la eterna noche sólo he visto Un único horizonte y un camino. Quisiera recordar aquel pasado
Morir es imposible: la cicuta La bebemos, despacio, como el vino Y no morimos. Miro la pistola; El círculo del cabo es sólo noche. Juego con el gatillo y nada ocurre.
Tiniebla y lejanía en mi conmueven Las ciegas criaturas que el silencio Engendra desde el sueño o de la muerte. Las dos en mí a solas van llenando Sutiles copas, cálices sombríos,
Ardo en la llama. Ardo. Sin otra perman… Cuando el mudable fuego va trenzando sus… y una máscara sangra hasta el delirio. Cuando de nada sirven las lesiones del s… y una copa de vino alzada a nuestro nomb…
Como una sombra más recorro estas calles: Impúdico cadáver doblándose en su miedo, bestia que reconoce ese gotear de muerte al borde del abismo.
Deambulo por tu sueño y soy tu propio sueño dormido. Bestias de la noche, venid todas a mí. Ángeles hermosos, bebed mi sangre. Yo he sido breve
La calle en donde tú y yo nos vemos, guardará ese aire a ningún sitio, a soledad tristísima o a muerte. Yo buscaré tu huella en otros cuerpos, el agua que en mi mano santifique
Nada conmueve más que aquella silla Que el pintor ha dejado ya inconclusa, Quizás imaginando la difusa Maraña de la luz, la pesadilla De vivir nada más con una oreja.
Despertar y verse, no en la hoja, no en el árbol, siquiera en el campo que se extiende sin remedio. Despertar y verse tan solo en la semilla, en su conciencia, pujando, y saber que nada...
El día ya me atrapa y envejezco Con la breve quietud de lo que pasa, Sombra de sombras, cuerpo sin su casa, El día ya me atrapa y envejezco. Si de morir viviendo yo padezco
Amanecer que siempre estás llegando y llegando te quedas impasible, fijado por el tiempo que terrible oculta ya tus bestias murmurando. Saberte tan lejano como el sueño
Entre sombras oscuras la penumbra va rozando sutil todas las cosas, la lámpara de luz, libros y rosas, todo lo va rozando la penumbra. ¿A qué instante del tiempo pertenecen
¿Qué casa ya me aguarda, qué misteriosa… me descubre en sus cuadros, me sigue en… ¿Quién puedo ser yo acaso, de quién soy… ¿Qué casa ya me aguarda, qué misteriosa… ¿Qué familiar camino me conduce a esta c…
Yo pienso como Byron: me arrepiento de los pecados que no he cometido, de las violentas lunas del pasado, de la huella terrible de mi sombra, de los rostros que tuve y que desdeño,