Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.
Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.
Alfredo Jiménez G.
9aUn soneto del más fino erotismo y a la vez de la pasión más desbordada que confesar se pudiera en sólo catorce versos. Pensar en esa "mal promesa de veneno" desordena la más ecuánime cordura. (Sin pudor, he de leer de nuevo este poema excepcional).
Ada Zoe
9aEs todo un clásico y el soneto más popular de esta gran poeta.
Su obra es Patrimonio de todos y orgullo de su país.
En este poema, el arte y la pasión estás entrelazados de forma sublime e íntima.
Adriana Medrano
4aDescubriendo a esta poeta caribeña, bellísimo poema, sensual y sutil
Nebraska Analy Mendoza
4aMe encantó ..
Stacy Denisse Martínez Jiménez
4aSutil, sensual y erótico a partes iguales. Una verdadera joya de los poemas escritos en nuestra contemporaneidad.
Orfeo Ugarte
2aDe las más ilustres poetisas cubanas, inclusive, con una preponderante resonancia, en los territorios fóraneos, de los litorales cubanos. Y esta apasionante ( en todo la extención de la palabra) sonata, es desde luego su obra cumbre.