Sin proponérmelo al principio, he consagrado mi ya larga vida a las letras, a la cátedra, al ocio, a las tranquilas aventuras del diálogo, a la filología, que ignoro, al misteri...
No será menos un enigma esta hoja que la de Mis libros sagrados ni aquellas otras que repiten las bocas ignorantes, creyéndolas de un hombre, no espejos
El segundo crepúsculo. La noche que se ahonda en el sueño. La purificación y el olvido. El primer crepúsculo. La mañana que ha sido el alba.
Nueva Inglaterra y la mañana. Doblo por Craigie. Pienso (yo lo he pensado) que el nombre Craigie es escocés y que la palabra crag es de origen celta…
Han cambiado las formas de mi sueño; ahora son laterales casas rojas y el delicado bronce de las hojas y el casto invierno y el piadoso leño. Como en el día séptimo, la tierra
En un día del hombre están los días del tiempo, desde aquel inconcebible día inicial del tiempo, en que un terrib… Dios prefijó los días y agonías hasta aquel otro en que el ubicuo río
Un pintor nos prometió un cuadro. Ahora, en New England, sé que ha muerto… veces, la tristeza de comprender que som… Pensé en el hombre y en el cuadro perdid… (Sólo los dioses pueden prometer, porque…
Ahora es invulnerable como los dioses. Nada en la tierra puede herirlo, ni el d… Camina lentamente bajo los tilos; mira l… Ya sabe cuántas noches y cuántas mañanas… Su voluntad le ha impuesto una disciplin…
No habrá nunca una puerta. Estás adentr… y el alcázar abarca el universo y no tiene ni anverso ni reverso ni externo muro ni secreto centro. No esperes que el rigor de tu camino
Zeus no podría desatar las redes de piedra que me cercan. He olvidado los hombres que antes fui; sigo el odiad… camino de monótonas paredes que es mi destino. Rectas galerías
Nadie podrá olvidar su cortesía; era la no buscada, la primera forma de su bondad, la verdadera cifra de un alma clara como el día. No he de olvidar tampoco la bizarra
El caso me lo refirieron en Texas, pero había acontecido en otro estado. Cuenta con un solo protagonista, salvo que en toda historia los protagonistas son miles, visibles e invisibles, ...
Que no profanen tu sagrado suelo, Ingla… el jabalí alemán y la hiena italiana. Isla de Shakespeare, que tus hijos te s… y también tus sombras gloriosas. En esta margen ulterior de los mares
El bastón, las monedas, el llavero, la dócil cerradura, las tardías notas que no leerán los pocos días que me quedan, los naipes y el tablero, un libro y en sus páginas la ajada
Torne en mi voz la métrica del persa a recordar que el tiempo es la diversa trama de sueños ávidos que somos y que el secreto Soñador dispersa. Torne a afirmar que el fuego es la ceniz…
Quiero dejar escrito, acaso por primera vez, uno de los hechos más raros y más tristes de nuestra historia. Intervenir lo menos posible en su narración, prescindir de adiciones pintores...
¿Quién me dirá si estás en el perdido laberinto de ríos seculares de mi sangre, Israel? ¿Quién los lugare… que mi sangre y tu sangre han recorrido? No importa. Sé que estás en el sagrado
Un hombre encarcelado y hechizado, un hombre condenado a ser la serpiente que guarda un oro infame, un hombre condenado a ser Shylock un hombre que se inclina sobre la tierra
En la tarde de oro o en una serenidad cuyo símbolo podría ser la tarde de oro, el hombre dispone los libros en los anaqueles que aguardan
Ahí están los jardines, los templos, y l… la recta música y las rectas palabras, los sesenta y cuatro hexagramas, los ritos que son la única sabiduría que otorga el Firmamento a los hombres,
Quién les hubiera dicho que sus mayores… Mestizos de la sangre del hombre blanco,… Muchos no habrán oído jamás la palabra g… Aprendieron los caminos de las estrellas… Fueron pastores de la hacienda brava, fi…
Campos de mis abuelos y que guardan todavía su nombre de Acevedo, indefinidos campos que no puedo del todo imaginar. Mis años tardan y no he mirado aún esas cansadas
Dispersos en dispersas capitales, solitarios y muchos, jugábamos a ser el primer Adán que dio nombre a las cosas. Por los vastos declives de la noche
Temí que en Israel acecharía con dulzura insidiosa la nostalgia que las diásporas seculares acumularon como un triste tesoro en las ciudades del infiel, en las juder…
Bajo el yelmo quimérico el severo perfil es cruel como la cruel espada que aguarda. Por la selva despojada cabalga imperturbable el caballero. Torpe y furtiva, la caterva obscena
¿Qué será Buenos Aires? Es la Plaza de Mayo a la que volvieron,… Es el dédalo creciente de luces que divi… Es el paredón de la Recoleta contra el… Es un gran árbol de la calle Junín que,…
3. Desdichado el pobre en espíritu, porq… 4. Desdichado el que llora, porque ya ti… 5. Dichosos los que saben que el sufrimi… 6. No basta ser el último para ser algun… 7. Feliz el que no insiste en tener razó…
Abel y Caín se encontraron después de la muerte de Abel. Caminaban por el desierto y se reconocieron desde lejos, porque los dos eran muy altos. Los hermanos se sentaron en la tierra, h...
Mi boca ha pronunciado y pronunciará, miles de veces y en los dos idiomas que me son íntimos, el padre nuestro, pero sólo en parte lo entiendo. Esta mañana, la del día primero de julio ...
Cumplida la agonía, ya solo, ya solo y desgarrado y rechazado, se hundió en el sueño. Cuando despertó, lo aguardaban los hábitos cotidianos y los lugares; se dijo que no debía pensar de...
Que otros se jacten de las páginas que h… a mí me enorgullecen las que he leído. No habré sido un filólogo, no habré inquirido las declinaciones, lo… la de que se endurece en te,
La vejez (tal es el nombre que los otros… puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas