Poesías. Londres (1810-1829)
#Romanticismo #SigloXIX #Venezolanos
¿Qué nuevas esperanzas al mar te llevan? Torna, torna, atrevida nave, a la nativa costa. Aún ves de la pasada
A un Caballo dio un Toro tal corn… que en todo un mes no estuvo para… Restablecido y fuerte, quiere vengar su afrenta con la mu… de su enemigo; pero como duda
Tal vez alguno habrá, que habiendo… el caso de la bella Flordelisa, diga que se lo tiene merecido hembra que tales vericuetos pisa, y que si recatada hubiera sido,
Tirsis, habitador del Tajo umbrío… con el más vivo fuego a Clori amab… a Clori, que, con rústico desvío, las tiernas ansias del pastor paga… La verde margen del ameno río,
Lleno de susto un pobre cabecilla leyendo estaba en oficial gaceta, cómo ya no hay lugar que no someta el poder invencible de Castilla. De insurgentes no queda ni semilla…
I Santa
Madama Ardilla con un Dogo fiero, compadre antiguo suyo y compañero, salió al campo una tarde a solazar… Entretenidos iban en gustosa conversación, y hubieron de alejar…
Quién pudiera, Biobío, pasar la existencia entera en un boscaje sombrío de tu encantada ribera! Una cabaa pajiza,
Sus dones la Fortuna, numen ciego… aquí rehúsa avara, allá acumula, y lo mismo que da nos quita luego, y en la inconstancia su placer vin… bellos son a la vista, no lo niego…
Epigrama me titulo; no soy enigma, ni quiero; no me precio de difícil, porque repugna a mi genio. Tres partes iguales forman
«Mais l’amour sur
Hay una magia en tu cantar, Teres… que deliciosamente me embelesa. ¿Gimes? traspasa el alma tu gemido… ¿lloras? me arranca lágrimas tu ll… No sé decir si alegre o dolorido
Boscajes apacibles de la Hermita, ¡oh cuánto a vuestra sombra me rec… y con qué encanto celestial poseo lo que en vano se busca y solicita en el bullicio corruptor del mundo…
Adiós campiña hermosa del olivar ameno, morada deliciosa donde feliz viví. Mientras mi pecho anime
Yo siento a par del alma que no hu… el gran cabalgador de Rocinante resucitado la dichosa era de la caballeresca orden andante; que a ser él venturoso, no se vier…