Poesas. Chile (1829-1865)
#Romanticismo #SigloXIX #Venezolanos
Árbol bello, ¿quién te trajo a estas campiñas risueñas que con tu copa decoras y tu sombra placentera? Dicen que el dulce Dalmiro,
Epigrama me titulo; no soy enigma, ni quiero; no me precio de difícil, porque repugna a mi genio. Tres partes iguales forman
Lleno de susto un pobre cabecilla leyendo estaba en oficial gaceta, cómo ya no hay lugar que no someta el poder invencible de Castilla. De insurgentes no queda ni semilla…
El poeta filósofo del Lacio dice que la mujer (yo no interpret… literalmente, porque el propio Hor… se lo prohibe a un traductor discr… y si bien ocupando igual espacio
¿Diremos que es amor hado preciso, dura necesidad, y que si ataca de recio a un corazón, humano avis… de donde se atrinchera no le saca? ¿O mirando las cosas a otro viso,
Madama Ardilla con un Dogo fiero, compadre antiguo suyo y compañero, salió al campo una tarde a solazar… Entretenidos iban en gustosa conversación, y hubieron de alejar…
Es el juzgar con tino cosa rara, y más, de lo distante y de lo ocul… que si en materia a veces simple y… y que delante vemos y de bulto, ilusiones que nadie sospechara
I No bulle la selva; el campo no alienta. Las luces
Hoy que comienza, Darmid, nuevo giro el astro bello, que a nuestro humilde planeta mide los pasos del tiempo, ¿qué te desea el amigo
¡Piedad, piedad, Dios mío! ¡Que tu misericordia me socorra! Según la muchedumbre de tus clemencias, mis delitos bor… De mis iniquidades
Una bella Cometa se encumbraba tanto, que ya de vista se perdía. Reina se imaginaba de la región del viento; y no cabiendo en sí de la alegría
Irrite la codicia por rumbos ignorados a la sonante Tetis y bramadores austros; el pino que habitaba
Solemne audiencia un día daba el Amor; servía Capricho de portero y a Dama y Caballero que de su gusto era
Pensando en la virtud maravillosa de esta agua del Olvido he estado… y acá me la comparo a cierta cosa que llamar suele el vulgo iliterat… gracia, donaire, estrella venturos…
Tirsis, habitador del Tajo umbrío… con el más vivo fuego a Clori amab… a Clori, que, con rústico desvío, las tiernas ansias del pastor paga… La verde margen del ameno río,